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miércoles, 18 de junio de 2014

EL RELOJ



TIC TAC
Son las doce de la noche: tic- tac   tic- tac   tic- tac, es el sonido que inunda la tranquila habitación; el compás con el que los tres aliados de la medida del tiempo: la hora, el minuto y el segundo, bailan festejando la medianoche.

Marta Albricias



EL RELOJ 
Alfred acababa de empaquetar las últimas cosas, cuando el azar puso en sus manos un reloj de pulsera antiguo, de mujer.
La esfera era de color blanco y tenía unas piedrecitas brillantes a su alrededor. Alfred lo reconoció enseguida, y casi se le saltaron las lágrimas. Era el reloj de su madre. Ella lo llevó varios años aunque estaba parado.
Alfred llamó a su mujer que estaba en el vestíbulo cerrando cajas, pues se marchaban a vivir cerca de sus hijos y nietos a las afueras de Londres.  Aquel era el día de la mudanza y revisaban las últimas pertenencias.
- ¿Que pasa Alfred? -dijo ella interesada.
- Es que acabo de encontrar por casualidad el reloj de mi madre. Lo recuerdo en su brazo y no sabía porqué lo llevaba si no funcionaba, hasta que un día se lo pregunté y esto es lo que me dijo:
“Transcurría abril de 1942 y estaba en la cama de un hospital porqué me había puesto de parto y las contracciones eran tan fuertes que no podía ni respirar. Había complicaciones.
En aquel momento sonó la alarma antiaérea  sobre Londres, y las luces oscilaron. Las enfermeras corrían y todos nos preparamos para lo peor. El escuadrón de aviones alemanes sobrevoló el estuario del Támesis y pronto se oyó el impacto de las primeras bombas sobre la ciudad. Casi al mismo tiempo escuche la voz de la enfermera que decia:
- ¡Empuje señora Roth que ya está aquí!
Con el esfuerzo se me cayó el reloj de la muñeca y al golpear contra el suelo se paró a las tres de la madrugada, la hora en que tú naciste. Es por eso hijo mío que no me desprendo de él.”
Al finalizar el relato, Alfred y su mujer se abrazaron y ella le susurró:
- ¡Fue una suerte que el hospital no fue dañado y me alegro de haberte conocido, Alfred!
Se besaron y el apretó el reloj contra su cuerpo.
                                                                                                                            

Laia 




LAS DOCE CAMPANADAS
Dong, dong, y así hasta doce veces, tañía la campana de la basílica.
Más que un dong dong, repicaba como un golpe seco plom, plom.
-Esa campana, cada vez suena peor- me comentó Matías, el camarero del bar del fossar de les moreres, donde me acercaba algún que otro domingo a hacer el vermut.-
De repente una luz se encendió en mi cabeza y llamé a Artal para que me acompañara a la comisaría de la vía Layetana a ver a nuestro amigo el inspector Martí.
Estábamos investigando un caso de asesinato en el que ninguna pieza encajaba. Hasta ahora.
Fuimos a la comisaría y le explique mi teoría.
-Al doctor le mataron a las 11 de la mañana y no a las doce como habían dicho los testigos- le dije al inspector Martí- y proseguí- Ellos habían oído las doce campanadas del reloj de la basílica del Carmen, pero en realidad, como suenan bastante mal, lo que oyeron fueron 11 campanadas y un disparo.
Así pues ahora todo encaja. Dijo el inspector,
Proseguí con mi hipótesis, -El doctor, salió de la casa de su amante  a las 11h. y Matilde, su mujer, que le estaba siguiendo lo esperó a que saliese. Cuando el doctor Salvat entró por el carrer de la volta d’en Bufanalla , su mujer iba detrás de él. En ese momento empezaron a tocar las campanas de la basílica  y ella aprovechó para disparar a su marido por la espalda tras la última campanada. El disparo al realizarse dentro del pasaje debió resonar de una forma especial, por lo que  mientras algunos testigos aseguraban que eran las 12,  otros indicaban desconcertados  que ellos habían mirado el reloj y eran las 11 aunque oyeron 12 campanadas. Por lo que ante las dudas de los testigos, no se pudo detener a la Sra. Salvá, ya que disponía de una coartada para las 12 en punto. Se hallaba en una cafetería de la Plaza Sant Jaume, donde iba asiduamente, y el camarero lo corraboró. - Una hora de diferencia no da mucho margen para la hora exacta de la muerte- dijo el inspector- El forense situó la hora de la muerte entre las 11 y la 13h. del mediodía- confirmó Artal.
Dejamos al inspector para que realizase las pesquisas oportunas, y no tardaron en arrestar a la Sra. Salva, quien no disponía de cuartada para las 11h de la mañana. No tardaría en confesar su crimen pasional.
Artal y yo nos fuimos a tomar una cerveza al bar de Matías.
Era la una cuando sonó el plum de la campana y todos nos fijamos en como sonaba.
_Realmente Laertes, que suena mal, pero no sé, ¿ un disparo?
-Mi querido Artal la gente oye estas campanas a diario y ahora solo has oído una, pero a las doce, parece que cada campanada suena diferente
Así que ¿quién iba a pensar que una de ellas sonase como un disparo?
-¡Tú! mi querido Laertes, sólo tú piensas esas cosas- le contestó Matías-
Y nos echamos a reír.


Lola  Ruiz




RELOJ NO MARQUES LAS HORAS
La sala de fiestas Excelsior era un bailongo para la tercera edad de moqueta desgastada y sillones estampados de lamparones, pero a media luz o con los destellos intermitentes de sus focos parecía un local estándar de hace cuarenta años. La pista de baile, obviamente, era metálica y reluciente, y sobre ella los artríticos danzantes se movían al son de la Rockabilly & Blues Orchestra.

El Neme, que había sido guitarrista de los Buldozers, un grupo de heavy satánico, con el devenir de los años se convirtió en el alma mater de la Rockabilly & Blues Orchestra. Al principio, al Neme le daba vergüenza formar parte de la Rockabilly, todos con sus pantalones de franela negra e impecable raya, y sus camisas floreadas con volantes en la pechera. Durante años lo ocultó a sus colegas rockeros, y más cuando la orquesta dejo de tocar rockabilly y blues para interpretar canciones melódicas, boleros e incluso pasodobles. Este cambio de estilo musical no impidió que la orquesta conservara su nombre, y eso tranquilizaba un tanto la conciencia rockera del Neme.
Pero desde que Kimberly llegó a la Rockabilly, al Neme le importó un pimiento que se supiera que era un músico de orquestina. El Neme tenía familia, mujer y dos hijos, y Kimberly, diecisiete primaveras, una mirada juguetona, y exudaba sensualidad por todos los poros de su piel. El Neme no paró hasta que ella abandonó el trío de segundas voces, que en unas ocasiones hacían de eco de la solista y en otras se limitaban a entonar un insípido duduá, para ser Kimberly la vocalista de la Rockabilly. Así fue como el Neme se convirtió en líder de la orquesta que tantos problemas de conciencia le ocasionara tiempo ha.

Aquella época fue la más feliz del Neme. Hacía adaptaciones de temas de Adamo, Antonio Machín, Lucho Gatíca, e incluso pasodobles como Suspiros de España y Paquito el Chocolatero, para que la voz de Kimberly luciera sus más seductores registros, y con sus contoneos, que surgían como el aire que expiraba, acabara de fascinar a aquel público que intentaba revivir una juventud demasiado lejana.

Tan bien hizo su trabajo el Neme, que un afamado productor musical la fichó. Le hizo una oferta de las que no se pueden rechazar. La última noche que ella cantó con la Rockabilly, el Neme comprendió que él era más patético que aquel local decadente y aquellos bailarines apergaminados que tanto había despreciado.

Kimberly finalizó su postrera actuación en el Excelsior con el tema “el reloj”, y mientras ella desgranaba la letra de ese bolero inmortal, al Neme se le escapaba el alma con cada rasgueo de su guitarra. Y cuando, con su cálida voz, entonó la estrofa final:

Detén el tiempo en tus manos
haz esta noche perpetua
para que nunca se vaya de mí
para que nunca amanezca.


El alma se le fue definitivamente y el Neme nunca más volvió a tocar una guitarra.


Felipe Deucalion




miércoles, 21 de mayo de 2014

VENUS




TREKKING DESCENDENTE
No hay mayor triunfo, ni placer, ni gozo para el senderista osado que la lograda y esperada misión del descenso del contorneado, inesperado y misterioso Monte de Venus.

Fragmento de “Confesiones del alpinista ascendente experimentado”


Susana



LA ENTREVISTA
Me recibió a la hora acordada en la cafetería del hotel  en el que se hospedaba. La primera media hora de la entrevista fue rutinaria: el consabido cuestionario biográfico y socio histórico, nos ayudó a entrar en materia. Cada tanto intenté alguna broma echándole a la entrevista una “pizca de sal”, con el fin de que se sintiera más cómoda. Empezó contestándome con monosílabos o con frases breves para finalmente… llegar al tema que me había llevado hasta allí:

La belleza y el amor
Me dijo que a la auténtica belleza no le gusta tener que responder tan solo a moldes o modas, ni siquiera  referirse tan solo al plano de lo visible o tangible; que le gusta ir de la mano con la sensibilidad, la inteligencia, la percepción y sobre todo estar ligada a la verdad.
En cuanto al amor se proclamó promotora del ejercicio pleno de la sensualidad y de la capacidad de gozar.  Me confió que, como diosa de la belleza y del amor, su mayor ambición para nosotros los mortales era que fuésemos conscientes de la proporción de belleza que sin duda habita en cada uno de nosotros y que la valorásemos en todas sus dimensiones; que viviésemos amando.

Tras aquella entrevista…me sentí más bella y amorosa que nunca.
Por su parte, a Venus - la Señora- le gustó que le llamase así, pues nunca nadie antes lo había hecho.


Marta Albricias




LA VENUS





Venus y Organista
Tiziano, ca. 1550
Óleo sobre lienzo.  Manierismo
138 cm × 222,4 cm

Museo del Prado, Madrid.



Venus y Adonis
Paolo Veronese, 1580
Óleo sobre lienzo.  Manierismo
162 cm × 191 cm

Museo del Prado, Madrid.



Me hallaba mirando aquel cuadro, extasiado. No sabia porqué, pero al terminar el recorrido de  la galería de arte, volví a mirar aquel cuadro. Me pareció ver cómo si aquella diosa semidesnuda, me hacía señas con su dedo para que me acercase. Instintivamente, me acerqué y me hallé inmerso en una sala. Ella, reclinada, con el torso desnudo, sobre el divan. El pintor, la pintaba desde el otro extremo de la habitación, mientras la miraba embelesado. Ella me hizo sentar a su lado, me rodeó el cuello con sus brazos y me dió un beso eterno.

Algo me sobresaltó... –Señor, vamos a cerrar- El vigilante me tocaba el hombro para sacarme de mi estupor. Desde aquel día iba cada tarde al salir del trabajo, a ver a mi adorada venus. Retozábamos juntos por los jardines que Tiziano pintaba para nosotros cada día.
El fin de semana, se nos había hecho eterno. El museo estaba cerrado. Así que ante los ruegos y sollozos de mi amada, lo decidí. Y heme aquí, sentado en el sofá de mi casa. Mi amada me observaba y se paseaba ante mí mirando insistente y extrañada el cambio.
Entonces entré en el cuadro, la tomé en mis brazos y le dije que ya nadie ni nada nos volvería a separar nunca más.

Al día siguiente la policía llegó a mi casa y tiró la puerta abajo. Se llevaron el cuadro y mi amada y yo no podíamos contener la risa al ver la cara de estupor de aquellos expertos en Historia del Arte, a los que habían llamado para intentar dar una explicación a lo que había pasado.  No dejaban de decir que efectivamente el cuadro era un auténtico Tiziano, pero no entendían cómo es que el cuadro de la venus de Tiziano se había transformado en un cuadro de venus retozando junto a Apolo, un hombre regordete y bastante vulgar, pero claro que la Venus tampoco era nada extraordinario para estos tiempos.


Lola Ruiz        



VENUS
Era esvelta, i la seva pell tan pàlida que semblava translúcida. El cabell llarg i vermellós, li queia sobre les espatlles. No endevinava si els seus ulls molt clars, eren d’un to blavós o violetes. La noia cridava l’atenció. Jo no era l’únic que la mirava. Ella com si no l’importés res del seu voltant, repasava les notes que tenia, i estava asseguda en calma a la taula d’aquell cafè. Semblava d’un altre mon.

Lentament es va aixecar i va venir fins on jo m’estava. Vaig quedar gairebé hipnotitzat. Era tant guapa que jo no podia tancar la boca.
Em va preguntar si sabia on era un determinat carrer, i mogut per una força desconeguda, em vaig incorporar i li vaig dir que si volia l’acompanyava, doncs era allá a prop.
Acceptà, i vam sortir a l’exterior del local. La nit era fosca però hi havia una llum que destacava. Li vaig dir que era estrany que es veiés brillar tant un estel.
La noia em va mirar i amb un somriure torbador, digué molt seriosament que no era cap estel,  sinó Venus el seu planeta.

En aquell moment em vaig marejar i se m’enterbolí la vista. Un sentiment de rabia em pujava per l’estómac. Vaig pensar que estava malament del cap, o que em prenia el pel. Potser era boja i s’havia escapat d’un centre. Quina paradoxa, una noia tan bella i amb un cervell tant malalt.
Com que la meva reacció fou tant contundent, ella em va agafar del braç suaument i va dir que la disculpés, que havia estat una broma. Un cop vàrem arribar al lloc, ens vam acomiadar. Encara estava trasbalsat per la seva perfecció.

Al arribar a casa em vaig posar cómode i feia tanta calor que vaig sortir a la terrassa. Venus estava molt gran i brillava encara mês que fa una estona.
Em vaig endormiscar una mica i sobre la barana s’instal.là una llum com una bengala de Sant Joan, que s’anava fent mês grossa per moments. Molt lentament es va anar convertint en una figura femenina. Era ella!

El seu cabell roig i els ulls violetes destacaven sobre el cel negre. Va allargar la mà i em va donar una pedra de color groc. Digué que era de Venus i que aquí no en trobaria cap d’igual. Em va abraçar i es va convertir en llum que s’allunyà rápidament.

Mai he explicat això a ningú, ni tan sols als meus amics, perquè se que no em creurien. Es el meu secret. Però alguna vegada quan han vingut a casa, la pedra groga que està a la vitrina, emet una llum forta. Em pregunten on he comprat aquell objecte tan bonic, i jo amb un somriure i molta picardia els dic que es un regal, i gaudeixo veient les seves cares atònites.



Laia





LA ANTI
Al nacer, Afrodita Bermejo Ibáñez peso cuatro kilos cuatrocientos gramos. Su nombre había sido objeto de intensas deliberaciones por parte de sus padres, Epifanio y Venancia. Ambos querían un nombre moderno para su futura hija y no casposo como los suyos, que sonaban a posguerra y cartillas de racionamiento. Epifanio propuso llamarla Venus, pero Venancia argumentó que de Venus a Venusiana había un paso muy corto, y que ella recordaba que la chica más popular de su clase se llamaba África. Porque no llamarla Afrodita, propuso, era la versión griega de Venus, no era casposo, y además se parecía a África. Y Afrodita se llamó la criatura.

En la guardería y en la escuela, Afrodita destacaba por su altura y corpulencia, sin que esto le supusiera ningún problema, sino más bien una ventaja. Nadie se metía con ella. Sin embargo, al llegar al instituto, su generoso desarrollo pectoral fue objeto de atención preferente por parte de los chicos de cursos superiores. Brian, el chistoso de tercero, la bautizó con el apodo de Afrodisíaca.
Aquel primer trimestre la pobre chica lo pasó fatal, procuraba taparse el busto con la carpeta clasificatoria que les dieron el primer día del curso. Pero durante el recreo no sabía cómo evitar las miradas continuas de los compañeros, y un día que otras niñas la invitaron a saltar a la cuerda se formó un corro de mirones atónitos ante las oscilaciones de sus senos.

Venancia notó que la niña estaba rara. Quizá le estaba costando adaptarse al nuevo cole, pensó, o quizá era uno de esos cambios de humor típicos de los adolescentes. La madre se alarmó algo más, cuando Afrodita volvió de la peluquería, un día de las vacaciones de Navidad, con un corte de pelo varonil, y también al insistir su hija en que quería que le regalaran camisas y jerséis dos tallas superiores a la que le correspondía. Pero el ajetreo de las fiestas no le permitió profundizar en el extraño comportamiento de la chica.

El primer día de clase de enero, Afrodita se presentó en el instituto con los pechos sujetos por un apretado vendaje, con una camisa y un jersey amplios, y su nuevo peinado. Su aspecto de marimacho era notorio. Ante este cambio de imagen, también fue a Brian, el chistoso de tercero, a quien se le ocurrió rebautizarla como Antiafrodisíaca. Era un mote acertado, pero demasiado largo, y a los pocos días los chicos lo abreviaron y se convirtió en Anti. Así, sin más.

Al acabar la carrera de derecho, el dichoso apodo ya no le dolía, pero le resultaba cansino, y decidió mudarse de barrio. Ya tenía un piso medio apalabrado, cuando recapacitó sobre los motivos de su decisión, y se confesó a si misma que su nombre, el que figuraba en su D.N.I., tampoco le gustaba, e incluso que era un tanto ridículo llamarse hoy en día como una diosa de la antigua Grecia.
Y como la Anti fue conocida Afrodita Bermejo Ibáñez para los restos


Felipe Deucalion             







miércoles, 16 de octubre de 2013

TARTUFO



HUELE A PODRIDO
  Tar  tufo “ cuesta de soportá.  Lo que siempre olía a podrío, ahora ya apesta demasiaó.
( Escrito por un Marbellí autoctóno )

Susana

TRUFAS
Hace tiempo que me convertí en una experta cazadora de trufas. Mi herramienta fundamental es mi primo, un autentico cerdo, no podía ser de otra manera. Son los que mejor olfato tienen para estas cosas. Aunque de verdad que me cuesta entenderlo, porque lo de cerdo a penas se puede considerar una metáfora. Machista, rancio, sucio, convencido de que la colonia puede sustituir sin problemas su ducha semanal, apenas con dos dedos de cerebro que tiene que repartir entre el fútbol, las mujeres con mucho pecho y las cervezas (sé que para el trabajo usa el piloto automático, puro acto reflejo sin llegar al cerebro).
Supongo que tener tan poca sustancia gris le permite tener un sistema límbico mucho más desarrollado, porque no creo que sea intuición. Pero vamos que no falla una, cuando me señala a alguien, sé que tengo una nueva trufa lista para recoger.
Las trufitas, esos chicos poco agraciados, y aún menos cuidados, incapaces de acercarse a una chica y que en realidad son una autentica joya en bruto, ricos, cariñosos, trabajadores, delicados... Tan solo necesitan que se les retire un poco la tierra (y se les separe un poco de su madre en algunas ocasiones) para brillar con una sonrisa agradable. Esa es mi tarea.
Le pago su parte a mi primo para que desaparezca y me acerco a ellos inocentemente, me muestro simpática, charlo con ellos, les hago reír, quedo con ellos tres o cuatro veces, les hago generar nuevas expectativas... Y entonces a hacer dinero.
Vaya, no penséis nada malo, jamás me aprovecharía de ellos, más bien les facilito la vida. De quien me aprovecho es de mis amigas y las amigas de mis amigas, desesperadas por encontrar un poco de ternura. A mí me pagan para que se los presente, luego ya se apañaran, si se enamoran locamente o si a los dos días se aburren terriblemente y deciden liarse con alguien como mi primo, pues cosa suya.
Eso sí, que sea alguien COMO mi primo, porque a mi primo nadie me lo va a quitar.

Herman

MARIAN
El facebock es cojonudo, por fin he localizado a Marian, llevo meses intentándolo. También llevo meses haciendo régimen, estoy de acelgas, apio y pepinos hasta las narices, pero todo sea por Marian. Cuando me vea quiero recordarle el adolescente que fui.
Yo he tenido dos éxitos en mi vida. El primero fue ganar la carrera de espermatozoides que embarazó a mi madre. El segundo fue aquella noche que me enrollé con Marian. De eso hace ya quince años, pero fue increíble. Marian estaba muy por encima de mis posibilidades, y sin embargo aquella mágica noche se fijó en mí.
Al día siguiente mi prestigio en el insti estaba por las nubes. Pero el triunfo fue breve. Duró hasta que se me ocurrió desenroscar una bombilla y dibujar en ella un corazón atravesado por una flecha. Y así equipado entré en la clase de Marian y le di la bombilla. Su cara no daba lugar a equívocos, no le hizo gracia, no sabía qué hacer con la bombilla. Empecé a sentirme ridículo. Sensación que aumentó cuando se acercó, Luciano, el chulo de la clase, observó la bombilla y estalló en una carcajada que tuvo un efecto contagio inmediato.
El jefe de estudios me expulsó una semana por el hurto de una bombilla del alumbrado de emergencia. Al volver, intenté pasar el resto del curso lo más desapercibido posible, y nunca volví a acercarme a Marian.
Y ahora Marian me ha agregado a su facebok, y me ha explicado su vida por email. Su matrimonio con un cirujano plástico de Miami que acabó en fracaso. El subsiguiente proceso de divorcio que fue un calvario, y eso que la pensión reclamada por Marian en ningún caso la compensará del sufrimiento psíquico padecido. Y finalmente, que había obtenido su propósito, y ahora estaba en el Caribe reponiéndose del juicio.
En sus emails Marian se interesaba por cómo me iban las cosas, pero yo eludía el tema, no quería relatarle la crónica de mis fracasos. También me preguntaba por Luciano, por si tenía contacto con él y podía facilitarle su correo electrónico. De Luciano todo el mundo sabía que cuando estalló la burbuja inmobiliaria había dejado unos cuantos pufos en el país y que se había ido al Brasil, y nada más había sabido de él.
Lo mejor era que Marian se mostraba deseosa de volver y más aún de verme. Esto a mí me llenaba de felicidad y me daba fuerzas para proseguir con el régimen. Pero en su último email me comunicó un repentino cambio de planes, se iba al Brasil.
Tras leer el email salí de casa como un sonámbulo. Mis pasos me encaminaron a un restaurante cercano a mi casa de cocina tradicional. Tienen callos, fabada, pies de cerdo y otros platos de este estilo. Ah, y de postre me pedí un Tartufo.

Felipe Deucalión

TARTUFO
Bostezo tras bostezo en un día perruno, es decir, estoy en la oficina en un estado generalizado de embotamiento, en posición corporal desmadejada, con el tedio reflejado en la mirada perdida en la mancha rojinegra de un mosquito aplastado en la pared, invadido de pensamientos inconexos y echando ojeadas compulsivas a la esfera del reloj, mientras me asaltan oleadas cíclicas de desencajamientos faciales, algunos de ellos aleatoriamente generadores de dolorosos agarrotamientos de los músculos maxilares. En honor a la verdad hay que decir, que tampoco es que mi estado habitual sea muchísimo más activo. Mi nombre es Tartufo, y soy adicto a morderme las uñas de los pies, a roer cualquier cable que se cruce en mi camino, y al teletienda.
TAR-TU-FO. Dándole vueltas a ese nombre de rotunda pronunciación con el que fui nominado, y sobre el que, aunque difícil de creer, jamás he indagado del cómo embarcó primero en alguna de las cabezas de mis progenitores y desembarcó después en mis documentos de identidad, puedo afirmar y afirmo, que contiene unos cuantos términos que me permiten escribir alguna estupidez con conocimiento de causa. Con las dos primeras letras, obtendríamos TA!, interjección de uso crónico en el cono sur americano, cuya expresión se asimila al eso es! o a estamos!, que emplearía alguien para dar el visto bueno a una correcta interpretación por parte de su interlocutor, sobre algo que se le está expresando, y que se me contagió de tal modo en mi viaje a Uruguay, que a la vuelta llegué a parecer tartamudo de tanto pronunciarlo. Agregando la R, obtendríamos la primera sílaba de mi ocurrente nombre, TAR, que fonéticamente, nos da la misma denominación que el gran desierto indio, situado en el estado norteño de Rajasthan, y en cuyas arenas doradas tuve el gusto de destrozarme el culo en dos memorables jornadas a camello. Con la segunda sílaba, formaríamos el recurrente TU, de uso imprescindible en una reyerta de tráfico, como parte de la esencial expresión "¡TU Pxxx Mxxx, Cabrxx!". Juntando las dos últimas sílabas TU-FO, se manifiesta por arte de birlibirloque, mi compañero de trabajo Ludovico, un presunto zombi con una burbuja a cuestas, con la propiedad de dejar escapar los nauseabundos efluvios corporales del ente que envuelve. Por último y para acabar, me serviré del término resultante de la unión de las tres últimas letras, UFO, acrónimo en inglés de Unidentified Flying Object, para certificar que en uno de ellos en cuyo fuselaje ponía Ayayair, embarqué hace unos meses para una escapada a una capital centroeuropea, teniendo la oportunidad durante el vuelo, de presenciar a uno de los pilotos de la nave alienígena departiendo achispado con una azafata azul, y a otros miembros extraterrestres de la tripulación, ofertando unos cósmicos cartones de rasca y gana, antes de aterrizar felizmente al atronador y marciano toque de cornetas de un ataque del séptimo de caballería.
¡Viene mi jefe! Corto y cierro.

Josean

EL ACTA
Convocados los miembros  de La Orden del Postre al pleno trimestral que tiene como objetivo el idear un nuevo dulce para añadir a su acreditado recetario.
Dándose por abierta la sesión  a las 19 horas del 4 de octubre del año 1664, en la ciudad de Avignon, ocupan sus puestos  en la sala y la reunión da comienzo, puntualmente, según lo previsto en la Agenda y bajo la presidencia de los Excelentísimos integrantes de la Junta:
Sra. Bandeja  De Molde, Presidenta
Sr. Bol  De Cocina, Vicepresidente
Sr. Horno Precalentado, Secretario y Consejero
Srta. Espátula Vivaz, Vicesecretaria y Consejera
Sra. Batidora de la Revolución, Asistente Técnica y Vocal
Presentes
Sr. Aceite Suave Oleoso
Sra. Agua Fría de la Fuente
Sra. Azúcar, Viuda de Campos de Caña
Honorable  Sr. Bizcocho Tierno
Sr. Chocolate Blanco Marfil
Sr. Chocolate Negro Tinta
 Dra. Gertrudis Gelabert Gil  (más conocida como la Dra. Gelatina)
Sr. Huevo Moreno
Así como las trillizas de la Gran Saga Láctea:
Sra. Leche Condensada
Srta. Leche Entera
y
Srta. Nata de Montar
Tras el plenario se llega a los siguientes acuerdos:
1-      La Sra. Bandeja de Molde, deberá siempre ir acompañada de su asistente personal,  el  Sr. Papel Film y será la máxima responsable de las actuaciones que tengan lugar en sus premisas, así como de las que se realicen previamente en las dependencias del Vicepresidente, Sr. Bol de Cocina, y posteriormente en las del  Secretario y Consejero, Sr. Horno Precalentado; para dichas tareas contará con la inestimable ayuda de la siempre vivaz, Srta. Espátula y de la robusta Sra. Batidora.

2-      El Honorable Sr. Bizcocho Tierno,  seguirá las indicaciones de la Presidencia y tomará las medidas oportunas para cubrir y amoldarse a las zonas donde las acciones de soporte y protección sean precisas: encargándose tanto de los asuntos de forma y fondo,  como de los de índole lateral y superior.

3-      Los Sres. Chocolate Blanco Marfil y Chocolate Negro Tinta, trabajarán en equipo con el Sr. Aceite Suave Oleoso,  El Sr. Huevo Moreno, la Sra. Azúcar, Viuda de Campos de Caña, la Sra. Leche Condensada y  la Srta. Leche Entera, respectivamente, formando dos equipos diferenciados cromáticamente que interactuarán conjuntamente en las zonas indicadas: asistiendo  principalmente y en todo momento al Honorable Sr. Bizcocho Tierno  en aquellos asuntos  de orden interno.

4-      Asimismo, se otorga a los Sres. Chocolate Banco Marfil y Chocolate Negro Tinta, el privilegio de poder fusionar sus intereses en pro del siempre Honorable Sr. Bizcocho Tierno para cualquier misión relacionada con asuntos exteriores.

5-      La Dra. Gelatina será la máxima responsable de mantener una correcta hidratación en todo momento y para ello contará con la imprescindible ayuda de la Sra. Agua Fría de la Fuente, así como de la Sra. Leche Entera.

6-      La Srta. Nata de Montar prestará apoyo al equipo, siendo este,  única y exclusivamente opcional.

  7- Se destinan los últimos 15 minutos del pleno a deliberar sobre qué nombre poner al postre. Se decide llamarle Tartufo  porque su forma recuerda al de una trufa (Truffe, Tartuffe, en francés) ese hongo que crece bajo tierra; que ya anteriormente, y a su vez, había inspirado al mismísimo Molière para dar nombre al  protagonista de una de sus obras: Le Tartuffe  y que actualmente está leyendo uno de los miembros de la Junta; que  se caracteriza por tener un protagonista que, como las trufas, tiene “mucho bajo tierra”,  por algo le apodaron  El Impostor : Le Tartuffe ou l´Imposteur , el Best Seller del momento que está causando sensación, tal y como se espera cause el nuevo postre de la Orden.

Y no teniendo más cuestiones que acordar, se levanta la sesión a las 20 horas 30 minutos del mismo día y lugar, citados anteriomente en este acta.


Marta Albricias

EL TARTUFO
El pánico cundió en la pastelería cuando llegó la noticia.
Con el fin de acallar los rumores, LAS TORRIJAS promovieron una reunión de urgencia para tomar decisiones conjuntas con respecto a lo que se les venía encima.
El representante de LOS MERENGUES tomó la palabra ante la asamblea que lo escucharon atentamente desde sus bandejas y carros para el horno.
.- ¡Ya nos pasó una vez y queremos que nos vuelva a pasar! – Gritó ante todos los asistentes – Hace años, no le dimos importancia pero tuvimos una invasión de CROISSANTS y ahora están por todas partes!!! Y luego vinieron los DONUTS!!! Que fue peor aún.
-          Eso es – contestó LA ENSAIMADA – y a nosotras cada vez nos prestan menos atención!
-          Deberíamos unirnos y formar un frente común – continuó EL MERENGUE – para…
-          ¿Frente común? – interrumpió la CREMA CATALANA - ¿Ahora queréis un frente común? ¿Y que pasa con nuestro derecho a cambiar de horno? ¿Eh?
-          Vamos, vamos – intervino la TORRIJA. No es el momento de mezclar temas internos con esto. La realidad es que la semana que viene recibirán la primera partida de TARTUFOS FRANCESES y hemos de impedir su establecimiento en nuestro territorio.
-           Eso es! – gritó el ARROZ CON LECHE - ¡Al grano, hay que ir al grano!
-          Silencio!!! – gritó de nuevo la TORRIJA – Tiene la palabra el partido de las PORRAS Y CHURROS.
-          Nosotros consideramos que sería conveniente la participación del ROSCON DE REYES. Ya sabéis que somos los que tenemos una vida más corta y dicen que un TARTUFO puede durar hasta dos semanas en un refrigerador…realmente estamos acojonados.
-          REYES? REYES? – exclamó la CUAJADA – Los Reyes no sirven para nada!! Menos mal que nosotras estamos en un concierto económico especial y menos mal que el ROSCON es una vez al año…como el discurso de año nuevo…
-          Una voz temblorosa se alzó entre el murmullo de la sala – Por favor, escucharme- dijo la representante de las NATILLAS – Olvidemos nuestras diferencias por una vez.
-          Claro – interrumpió la CREMA CATALANA – eso lo dices porque a ti no te marcan con hierro candente!!!
-          A eso me refiero – continuo la NATILLA – todos tenemos una naturaleza y un fin. O te crees que es muy agradable que te inunden con trozos de galleta seca y…
-          Que tienes tu en contra de las galletas??? – Gritó MARIA
-          Bueno, bueno, calma-  interrumpió de nuevo la TORRIJA – La situación es extrema y necesitamos una solución extrema y para ello contamos con el batallón de los PEZONES DE MONJA que como sabéis solo  entran en escena en circunstancias muy especiales.
-          Nuestros informes – comenzó la representante pezonera – indican que en la receta original interviene un licor aromático que quizás podríamos utilizar a nuestro favor…escuchar…
Una semana más tarde la pastelería estaba a rebosar de gente esperando que abrieran. Desde el escaparate, en sus bandejas de siempre, los MERENGUES y ENSAIMADAS, eran espectadores de primera fila. Dentro, en las vitrinas refrigeradas, los BRAZOS DE GITANO y LAS CREMAS estaban heladas ante el espectáculo. Y desde las estanterías superiores los CARQUIÑOLIS y LAS GALLETES estaban a la espera…
El pastelero abrió la puerta y la multitud entró descontrolada, como cualquier primer día de rebajas, para llegar a la mesa del fondo donde una enorme fuente de TARTUFOS esperaba a los comensales.
-          Por favor, máximo uno por persona!! Gracias – dijo el pastelero que mentalmente iba calculando la recaudación…
La gente vació la bandeja en menos de un minuto y unas cuarenta bocas recibieron a la vez el ansiado postre…y transcurrieron unos segundos en los que cada comensal empezó a cambiar la cara y a hacer muecas de lo más variopinto.
Unos segundos después, todos empezaron a escupir el contenido de la boca, provocando una lluvia de confeti azucarado que salpicó a todos los presentes…
Mientras salían todos en tropel estampando los restos que tenían en la mano por las paredes de la pastelería, el dueño del local solo alcanzó a oir…- VINAGRE!!! ES PURO VINAGRE!!!
Una vez la multitud abandonó el local, el pastelero abatido, probó uno de los TARTUFOS estampados y escupió inmediatamente. Desolado se sentó en un taburete y comenzó a sollozar.
Entró una adorable ancianita, con su bastón, sombrerito calado con flores y un velo blanco que dejaba adivinar un rostro amable y culminado por una sonrisa perpetua.
.- Buenos días hijo  ¿pero que ha pasado aquí? –
-          Ahh, señora Sánchez – contestó el entristecido pastelero – Ya ve…un experimento fallido. Jamás volveré a preparar un TARTUFO ¿En qué puedo servirla?
-          Yo quería una bandejita de PEZONES DE MONJA, pero que sean como los de la semana pasada. Estaban realmente deliciosos
-          Vaya, pues yo no he variado la receta…
-          Huy, no sé, pero tenían un gusto a un licor de hierbas muy especial…Nunca había comido algo tan rico…
FIN

Javier


TARTUFO
Pensaba en la metáfora del postre, mientras recordaba mis vacaciones en el Véneto y en el instante que por primera vez, saboreé en plena Venecia, el tartufo.

En  su apariencia de trufa de tosco cacao, en su sabor  explosivo,   camuflando el chocolate caliente en el alma del helado.

Todo, porque he recibido una carta desde Rosano Veneto, un pueblecito italiano a poca distancia de Venecia, y el remitente me ha hecho llorar solo con leerlo. Es de Paolo. Caro Paolo. Él fue quien me introdujo en las historias de Moliere, en el tartufo, en sus alegorías de la hipocresía, y se reía mientras me las contaba y me recitaba sus versos alejandrinos con una pasión contagiosa como solo puede sentirse en la juventud.

Se reía de los devotos y el acompañaba a su madre y a su abuela a misa de ocho, se mofaba de los hipócritas y contaba que estudiaba leyes porque las adoraba sin aclarar que su padre no le hubiera dado una sola lira si no hubiera estudiado lo mismo que él, ya que estaba destinado a  perpetuar el buen nombre familiar del despacho de abogados .

Paolo,,,,, Nos enamoramos como locos. Íbamos a todas partes juntos, cogidos de la mano, inseparables. Parecía que habíamos encontrado el amor eterno, que nunca nos separaríamos. Y así fue durante todo un verano. Paolo creyó que podría luchar contra el destino que su familia tenía preparada para él, con argumentaciones idealistas sobre el amor, la libertad  y la juventud como si de un tartufo de chocolate se tratara, creía que lo que sentía en su interior sería lo más importante  a la hora de plantear su futuro.

Su padre no comentó nada en todo el verano, le dejó hacer, le permitió enamorarse de mi y disfrutar de esos días maravillosos para que los guardara en sus recuerdos, pero tras el verano, anunció el compromiso de su hijo con la hija de un amigo suyo como habían concertado años atrás, allí todavía se hacían estas cosas, ahora no se si se siguen haciendo.

 Mi vuelta a casa. Lágrimas desconsoladas.

No nos vimos más, ni una carta, ni una postal en veinte años. Hasta hoy. No sabe nada de Lucía.

Tengo en la mano la carta desde que me la entregó el cartero. Sé que si la abro descubriré el secreto que encierra. Quizás sean agradables noticias o quizás no. No sé si podré sucumbir a la tentación.



MPnova



TARTUFO REVOLUCIONARIO
-Hola, bueno días Carmen, le dice a su secretaria, esta le responde buenos días señor Carreño lo ha estado llamando durante la mañana el Vice ministro, dejo dicho que en cuanto se presente lo llame inmediatamente-
El señor Carreño es  director sectorial de construcción de infraestructuras públicas, del Ministerio del Poder Popular de Obras Públicas, en siglas Minipopo de Obras Públicas,  fue designado en el cargo por haber participado como teniente del ejército en el golpe de estado fracasado contra la democracia en el año 1992, no tiene ninguna otra credencial  que justifique su nombramiento.
Después de 10 años los golpistas alcanzaron el gobierno  ganando unas elecciones con la promesa principal de acabar con la corrupción, que efectivamente existía en amplios sectores de la administración pública, y de la consigna: “los ricos engordan con tu trabajo”.
-Carmen, llame al Vice y pregúntele si me puede recibir ahora-, Carreño esta muy preocupado porque la reunión que sostuvo ayer con los dueños de algunas constructoras, estos  no quisieron aceptar que la comisión fuera de 40% del valor del contrato  y que fuera pagado por adelantado en su totalidad inmediatamente después que se oficializara el otorgamiento, estos quieren que se mantenga el esquema anterior, pagar la mitad de entrada y la otra mitad cuando estuviera totalmente cancelado obra.
Carreño en sus reuniones familiares a pesar de que vive en un lujo que no se corresponde con lo que nominalmente gana como funcionario, sostiene acaloradas discusiones en donde afirma que “ser rico es malo”, que en los pobres están las bases morales y materiales para reconstruir el país, muchos piensan  que es pura demagogia, que no cree en lo que dice  -a quien quiere engañar el primo-, su comportamiento es todo lo contrario de lo que predica, -en todo caso será que ser rico es malo si son otros los ricos y no él- son los comentarios que se hace a sus espaldas.
En la reunión con el vice este le pregunta que como va la negociación con los contratistas, Carreño, alterado, le informa que los dueños de la compañías no aceptan pagar esa comisión y menos por adelantado, argumentan que se está produciendo tardanza en la cancelación de los trabajos realizados y se están descapitalizando.”
-Estos empresarios hay que joderlo- dice el Vice, -no se que se creen, tiene razón el dicho bíblico de que “primero entra un camello por el ojo de una aguja que un rico por la puerta del cielo”, como es posible que ellos no tenga solidaridad con las clase populares, con la revolución. Vamos a expropiar algunas de esas empresa y nombraremos a militares para que las dirijan  y así se enterarán  quien manda en este país y daremos el mensaje de que la revolución esta dispuesta a hacer cualquier sacrificio en bien del pueblo-.
Terminada la reunión tanto el vice como su director Carreño, “los tartufos revolucionarios”, se van a tomarse unos whiskis en el Country Club, el lugar mas selecto de la burguesía caraqueña, ya en el trayecto, montados en el coche oficial, un mercedes benz de último módelo, el Vice comenta, - de verdad Carreño trabajar para los pobres es muy duro y sacrificado-.

Jesus