lunes, 16 de julio de 2012

SORPRESA

ADIVINA  ADIVINANZA
Llego siempre de improvisto y jamás nadie me espera;  Sea como sea, voy siempre acompañada, alternando la compañía de algunos de mis mejores amigos: cuando  voy con  Alegría, con Admiración, con Asombro y con Fascinación: soy muy agradable. Sin embargo, cuando me acompañan Chasco, Consternación, Susto y Sobresalto: puedo ser desagradable. Si vienen conmigo: Pasmo, Impresión, Extrañeza y Confusión….puedo alterar las emociones más profundas.
En cuanto aparezco, así…sorprendiendo, mis queridos amigos me siguen...tomando el relevo de inmediato: manifestándose para, de este modo, dejar claro que mi presencia nunca está prevista.
¡Ah!, todavía no me he presentado, aunque...seguro que a estas alturas…ya sabréis cómo me llamo.

Marta  (Albricias)

SORPRESA
És un càlid vespre de tardor. Els sorolls del dia comencen a canviar. Aviat s’encendran les llums del carrer però de moment la llum vermellosa del sol entre els núvols encara il•lumina els edificis més alts. Un noi està parat a la sortida del metro. Fa més de 15 minuts que espera i, des del moment que el rellotge ha fet sonar les hores, se’l veu inquiet. Els seus peus sembla seguir un ritme que ningú mes sent i la seva mirada no s’atura més d’un moment, el rellotge, les escales del metro, les seves sabates, la gent que baixa pal carrer, el mòbil, i tornar a començar, rellotge, escales, sabates...
No se’n dona compta que una noia se li apropa per darrera i li tapa els ulls amb la ma. La primera reacció és un bot i acte seguit tot el seu cos es relaxa i envolta el cos de la noia amb un petó que s’allarga gairebé cinc minuts.
Assegut a la terrassa del bar un home  de mitjana edat se’ls ha estat mirant. Es girar per fer-li un comentari a la seva dona que llegeix el diari al seu costat.
Al final se la queda mirant i no diu res. L’ha colpejat la sorpresa de descobrir el molt que encara l’estima.

Herman

DEMASIADAS SORPRESAS 
Me sorprende la radio esta mañana y, al escuchar las noticias, recuerdo al presidente satisfecho y orgulloso por la intervención que no puede ser nombrada.
Me sorprende que los rótulos de la autopista que me lleva al trabajo no estén en griego o en portugués.
Me sorprende que el microuniverso rojo, proletario, depauperado y endeudado en el que me muevo durante 8 horas al día, no me reciba esta mañana entre llamas, humo y gritos.
Me sorprenden las miradas tristes y desesperadas de los interlocutores que tengo ante mí esta jornada, que buscan irritados la solución que no llega.
Y no es ésta una sorpresa que venga de lo inesperado de la reacción, sino por lo atemperado.
Me pregunto cuánto somos capaces de aguantar los humanos, cuántos abusos e indignidades son necesarios para ahogar nuestro amor propio, cuál es, en fin, el precio de nuestro silencio.
Entre todas estas reflexiones tampoco yo encuentro respuestas, ni alrededor ni en mi interior donde sólo siento el miedo a que enraíce y crezca la indiferencia.
Empiezo a sentirme mal, la cabeza me da vueltas, mejor cierro los ojos, olvido y callo, que hoy ha sido un día con demasiadas sorpresas.

Ginebra
 
LA SORPRESA
María es una mujer soñadora. A sus 75 años, aún no ha perdido la ilusión de poder realizar su más ansiado sueño. Hacer un viaje a Egipto y navegar por el Nilo, para poder ver las grandes obras de los hombres dioses. Gracias a Dios todavía goza de buena salud. Aunque con algunos achaques, aún realiza
todas las tareas domésticas y sube la compra hasta el segundo piso por las escaleras. El dueño de la finca hacía más de 10 años que les había prometido poner un ascensor. Pero María no perdía la esperanza. Estaba segura de que al buen hombre la crisis también le había afectado y que cumpliría su promesa..... algún día.
El jueves la habían llamado del aeropuerto para decirle que se acercase el sábado sin falta a recoger unos billetes de avión a su nombre. Después de eso llamó a su hija Montse , la cual la alentó a que fuese a recogerlos, pues podría ser que le hubiese tocado algún sorteo del inserso. María no lo veía muy claro, pero como le dijo su hija, por ir no pierdes nada, y así te paseas.
El sábado María cogió el tren del aeropuerto y se dirigió al mostrador de viajes Iberia. Allí estaban esperándole sus dos hijas Montse y Amelia con una bolsa de viaje. Cuando María llegó a la altura de ellas, éstas gritaron ¡Sorpresaaaaaa! Y le entregaron los billetes de su viaje a Egipto, con crucero por el Nilo y visitas guiadas a todos los grandes centros monumentales, las pirámides, los templos.... Además le habían preparado el equipaje con todo lo necesario para el viaje.
A María se le caían las lágrimas por la emoción. Sus hijas la abrazaron diciendole, mamá, tú te lo mereces todo, llevas toda la vida cuidando de tus hijas y de tus nietos, así que toma tu bolsa y disfruta de tu sueño.
Por los altavoces una voz anunció – Pasajeros destino a El Cairo, embarquen por la puerta 3.
María cogió la bolsa de mano que le tendía su hija Montse, y subió a la cinta que la llevaría a la puerta 3. Se volvió y les lanzó un beso a sus hijas con una amplia sonrisa. Y pensó – ¡Ojalá no me despierte ahora!

Jordana-Lola

SORPRESA
Mi nombre es Carla y mi vida hasta la fecha actual ha sido una constante búsqueda. Llegué a esta ciudad atraída por su glamour, huyendo de un pasado del que no he conseguido liberarme, cuyos fantasmas reaparecen una y otra vez para recordarme que soy  victima de un padre maltratador. Casada dos veces con hombres de los que nunca llegué a enamorarme, algunos amantes ocasionales y un hijo del que desde hace ya siete años que no he tenido noticia alguna, han sido algunas de las cosas con que la vida me ha brindado en mi camino hacia la búsqueda de la felicidad. Desde la desaparición de Paul, mi único hijo, fruto de mi primer matrimonio con David, he dedicado los últimos años de mi vida a una búsqueda de la que sólo he obtenido vanos resultados, aunque seguiré luchando, porque sé que en algún lugar de este planeta hay un niño que me busca y que desea ser encontrado. Con John, mi segundo marido, encontré la paz y el sosiego de un hogar, hasta aquel fatídico día que dejó su vida en la carretera.  Me refugié en los brazos de Mikel, mi abogado y la única persona que supo darme el consuelo que necesitaba en los momentos tan delicados por los que atravesaba, y aquí estoy, con cuarenta y tres años, por primera vez enamorada de un hombre casado, y sin saber si algún día conseguiré ser feliz a su lado.
Yo no he elegido tener una vida desafortunada, y no es que pretenda ser la princesa de una novela rosa, ni la mujer que encuentra a su príncipe azul, pero el autor me eligió a mí como protagonista de su novela y es él quien maneja y manipula los hilos de las directrices que debe tomar mi vida.
Y llegados a este punto, no quiero desvelaros el final de mi historia, la sorpresa, lo inesperado, llega al final, motivo por el cual os invito a que leais el libro; os aseguro que no os defraudará. 

Asia -María Jose

TUS ROSALES NO TE SORPRENDERAN
( Suena un teléfono )
¡ Sorpresa !
Hola ….. Dime ….. ( respondo lánguidamente )
Mamá, tienes que venir. El próximo sábado te necesitamos para una firma en el notario.
Pero si tenéis poderes …… No puedo dejar mis rosales. Me da mucha pereza el trasiego de los aeropuertos.
Lo siento, te necesitamos. El billete ya está a tu nombre y no hay opción. Es algo importante y te necesitamos.
( En el aeropuerto mientras añoro el aire puro de mi jardín )
Disculpe señorita mi vuelo era destino Madrid y no destino Málaga
Mire, señora, este es el billete que figura con su DNI
( Al llegar a Málaga me encuentro a Natalia espléndida y risueña )
¡ Mami sorpresa !
Natalia, estás agotando mi paciencia.
Lo siento, mami, pero tío Juan no se podía desplazar para la firma. Ya sabes, después de su operación…..
( Largo recorrido en taxi pensando en mis rosales )
A ver Natalia, era necesario desplazarnos al Club de Golf. De verdad, tu vida cada vez se vuelve más frívola y sorprendente.
¡ Venga mami ! He pensado que hacía mucho que no veíamos a Pablo y podíamos aprovechar para una buena sobremesa en un lugar agradable después de la firma
( En un Hall frío y anónimo de Hotel sin encanto )
¡Buenos días, señoras!Encantada de recibirlas. He reservado la pequeña Sala Horizonte a su derecha ¿ Desean un café ? El notario aún no ha llegado
No, gracias, deseo estar en mi jardín.
( respondo, entre dientes, mientras abro la puerta )

¡SORPRESA! ¡SORPRESA! ¡SORPRESA! ¡SORPRESA!¡SORPRESA! ¡SORPRESA! ¡SORPRESA! ¡SORPRESA!¡SORPRESA! ¡SORPRESA! ¡SORPRESA! ¡SORPRESA!

Cuántas voces oígo …… Y de repente, se abre la luz.
Veo a Pablo, mi hermano. A tío Juan y su silla de ruedas.
A todos mis nietos. A Nicolás, el padre mi hija. A alguno de los hombres que fueron importantes en algún momento de mi vida por algún motivo.  A todas mis amigas del colegio. A aquellos trabajadores con los que compartí tantos años. A mis colegas de la fisioterapia. Al presidente de la Asociación de los Rosales. A las madres amigas del colegio de Natalia y tantos otros rostros que se aturullan en mi mente.
No puedo contener las lágrimas y me siento feliz de haber acumulado tanto cariño en setenta años. Cariño que recorre en estos momentos toda la piel de mi cuerpo acariciándola y estremeciéndola con delicadeza.

¡Gracias Natalia!
( exclamo entre sollozos, mientras la abrazo)
 Creo que mis rosales, sabrán entenderlo.

Susana

LA SORPRESA
Desde la ventana de mi habitación veia a la chica de pelo naranja cada mañana. Ya hacía mucho tiempo que me asomaba y allí estaba ella. Su gran ventanal quedaba enfrente del mio y entre las dos casas había un pequeño parque. Abajo la gente se sentaba en los bancos o en la hierba para descansar pero yo casi no los veía.
Únicamente tenía ojos para ella. La chica que me acompañaba cada mañana era pelirroja. Cuando abría la ventana su pelo largo y suelto se alborotaba movido por el viento, tapándole la cara.
Me parecía tan cercana que no me imaginaba despertarme sin ella. Mi obsesión me llevó a estar en mi cuarto también por las tardes y por las noches.
A través del cristal de su ventana la veía como arreglaba la ropa del armario o leía en el sillón. Luego se peinaba frente al espejo del tocador y su pelo anaranjado y largo daba color a la estància.
Los meses iban pasando y ella siempre estaba allí. Me preguntaba si es que no salía de su cuarto, como yo. Me parecía la única persona del universo. Nadie seria capaz de igualarla.
La noche pasada me levanté de la cama y la vi despierta, asomada mirando la calle. Parecía que no estaba sola, ya que de vez en cuando giraba la cabeza y hablaba.
Lástima que no podía oir lo que decía. Su cara estaba radiante y pensaba que tendría una voz aterciopelada y suave como ella. Era la chica más hermosa que había visto en la vida. Imaginando su conversación me quedé dormido medio sentado en la silla de mi ventana.
Una tarde cuando el sol ya estaba muy bajo y las paredes de las casas de alrededor y el parque se veían de un color rojizo muy inteso, la vi en la puerta de la calle hablando con un vecino mientras buscaba sus llaves.
Fuí un segundo a mi mesita a buscar las gafas y ella ya no estaba allí, sinó en su habitación apoyada en el marco de la ventana. Pensé que mi cerebro me había jugado una mala pasada. Era imposible que ya hubiera llegado a su cuarto.
La estuve observando jugando con su gato y mi asombro fue monumental cuando apareció ella de nuevo. Eran idénticas las dos. Como dos gotas de agua. Las gemelas acariciaban al gato al unísono. No sabia por cual decidirme.
A partir de aquel dia ya nada volvió a ser lo mismo. Seguí mirando por la ventana y era feliz. Eran tan exactas que nunca llegué a distinguir la una de la otra pero me daba igual porqué ahora las tenía a las dos.

Laia

APOCALIPSIS PUBLICITARIO
Dios dispuso que el mundo se tenía que acabar próximamente. Así pues, el Señor envió sus emisarios a la tierra para advertir a los humanos que se debían preparar para tan magno acontecimiento.
La primera vez que sonaron las trompetas todo el mundo miró hacia arriba, porque de allí procedía el vibrante sonido preludio de un inminente anuncio. Y efectivamente, se abrieron las negras nubes que encapotaban el cielo y suspendido en el aire estaba escrito “PREPARAOS, SE ACERCA EL FIN”, en una preciosa letra redondilla con su coma y todo.
Rápidamente se iniciaron diversas discusiones. Todos daban por sentado que se trataba de una campaña publicitaria y la mayoría debatían con encono acerca de qué firma comercial se escondía tras la enigmática frase, incluso empezaron a cruzarse apuestas. Otros, la minoría intelectual, desdeñaban tratar de adivinar el nombre del anunciante, decían que esto era hacerle el juego a la manipuladora publicidad, ellos analizaban la forma de las campañas independientemente de los contenidos. Para algunos de ellos, este tipo de campañas eran obsoletas, el público ya estaba demasiado acostumbrado para sorprenderse, por el contrario, para otros intelectuales la formula era inagotable, solo había que dar con la frase adecuada para seducir a las masas. Por último, los diseñadores gráficos mantenían una agria controversia sobre el uso convencional de la letra redondilla frente a la creatividad que se plasma al usar una grafía diferente para cada letra, aunque el letrero resultante sea indescifrable.
Dios, paradójicamente incrédulo frente a las reacciones que habían provocado su proclama, decidió repetirla cada hora, a ver si así se enteraban. Pero a cada trompetazo, menos gente miraba hacia lo alto. Un grupo ecologista preparaba una denuncia contra aún no sabía quien por contaminación acústica. Los que estaban haciendo su agosto eran las casas de apuestas, especialmente las que operaban a través de internet. Las apuestas se inclinaban mayoritariamente por Ikea, Eroski, Lidl, Aki y otras grandes superficies comerciales y muy pocos apostaban por la Caixa y otras entidades bancarias, se consideraba que el mensaje no invitaba ni a la inversión ni al ahorro.
¡Qué demonios les pasa a los humanos! pensó Dios, tendré que recurrir a signos más contundentes, ¡qué llueva sangre! ordenó el Señor. Entonces resonaron con más brío las trompetas, se abrieron las ahora enrojecidas nubes y en el cielo pudo leerse “FIJAOS EN LA SEÑAL, SE ACERCA EL FIN”, naturalmente en letra redondilla y con su coma y todo.
Después las enrojecidas nubes descargaron su sanguinolenta carga. Los meteorólogos informaron que en ocasiones grandes cantidades de polvo sahariano es transportado por el viento junto a las nubes, produciéndose la impresión que llueve sangre. Lo único extraño en este caso era que había sucedido a escala planetaria, agregaban los meteorólogos. En general, esta explicación pareció plausible pero no convincente, y la mayoría de la población concluyó que el nuevo suceso formaba parte de la campaña publicitaria y que esta vez se habían pasado; eso lo pensaron sobre todo los que tenían ropa tendida. Por lo demás siguieron apostando, solo que Ikea y otras grandes superficies perdían fuelle frente a Tampax, Evax y otros fabricantes de compresas y tampones, se suponía que la sangre era una pista segura. Los intelectuales se enzarzaron en una árida polémica sobre si había aparecido una nueva formula publicitaria o no, y los diseñadores gráficos continuaron su eterna disputa sobre la grafía.
Una conocida marca de detergente, Dixan, aprovechó la ocasión, propiciada por la sangrienta lluvia, para hacer por doquier demostraciones en vivo y en directo de la eficacia de su nueva gama de productos con cualquier tipo de manchas. Las grabaciones de estas demostraciones se emitieron como anuncios y en ellos el presentador decía, que Dixan no solo lava más blanco sino que acaba con todas las manchas sin importar cual sea su origen. “SE ACERCA EL FIN DE LAS MANCHAS” rezaba su eslogan. Inevitablemente se generó la sospecha de que Dixan era la promotora de los celestiales anuncios y, a pesar de que la empresa de productos de limpieza nunca lo reconoció abiertamente, las casas de apuestas dieron por ganadores a los que habían apostado por la conocida marca de detergente.
Al observar estas reacciones, la autoestima de Dios se resintió, una lagrima se le escapó del ojo que ocupa el centro del triangulo, se compadeció de si mismo y por un instante dudó de su omnipotencia. Fue solo un momento de nada, no llegó ni a un microsegundo, pero fue suficiente para mandarle al cementerio de los dioses, ese que queda a la izquierda una vez has dejado a tu espalda el monte Olimpo. Allí se encontró al lujurioso Zeus, a Ishtar, otrora poderosa diosa del amor y de la guerra, al cojo Tezcatlipoca, a Osiris convenientemente momificado, a la prudente y virginal Atenea, y a Viracocha que aún suspira por su antigua morada en el lago Titicaca, entre otros muchos dioses y diosas que también habían caído en el olvido de los humanos.

Felipe Deucalión
EN MI CASA ESTAS MODERNECES ¡NO!
Rebeca salió de su casa para reunirse con su grupo, era el cumpleaños de su amiga Lola, y lo celebrarían por todo lo alto, ¡ sí señor! tenia permiso de sus padres para regresar tarde a casa.
Vestida con  botas por encima de las rodillas, con tacón alto, altísimo, minifalda vaquera , foulard al cuello, la melena,  semirrizada y rubia, volaba con la brisa como hilos dorados, se sabía guapa, y estaba “ pa´ comérsela” según  le dijo un tío tipo Pedro Navaja  que aguantaba la esquina con su espalda y las gafas de sol puestas al revés.
Rebeca ,  Gina y Miriam, cantaron el cumpleaños feliz a Lola, mientras se fueron recorriendo  todo el Pueblo Español, risas, coqueteos, ligues, tragos , mojitos, uffff, un local , otro y otro,  risas, miradas,  y baile sensual.
De repente unas manos cubrieron los ojos de Rebeca, una pandilla de chicos se percataron de la fiesta; _hola Rebeca,  dijo Damián con risa tonta, te presento a mis amigos : Juan, Salva,  Sergio y….. _a Oscar no hace falta, ya se quien es, dijo Rebeca sonriendo y mirándolo, presentaciones y besos entre los dos grupos._ ¿Que os parece si nos unimos a vuestra fiesta? dijo Damián,  Rebeca miró a sus amigas con ojos interrogantes, _ Siiii  dijo enseguida  Lola, mirando a  las demás que rápidas asintieron, Damián era guapísimo y Oscar no digamos.
Pau de quince años,  abrió la puerta de la habitación despacito, vio a su hermanan Rebeca en la cama durmiendo, se quedó helado,  entre las sabanas vio una cabeza con pelo pincho y unas tremendas piernas peludas, bajó atónito a la cocina y preguntó: _  ¿mamá donde está Rebeca? – pues en su cama durmiendo_ ahhh vale,  contestó Pau, que miraba a su madre con ojos desorbitados a punto de salir disparados como los de carnaval con muelles.
Su madre, intrigada por la mirada optó por subir a la habitación, abrió despacio para no despertarla, cerró conteniendo el grito, salió  corriendo  a punto de descalabrarse entre la escalera y el pasillo,  entró en su habitación ,_ Ramón,_ Ramóóóónnnnn,  _¡¡¡¡vístete, que tu hija está en la cama con  un chico!!!!!  _ ¿ queeeee?  _ en mi casa estas moderneces  ¡no! le dijo a su mujer.
Comenzó a vestirse y los nervios a jugársela; _Joder con la bragueta, _ ¿que le pasa? _ jodida  cremallera no te metas por el  descosido que no puedo cogerte, _¡ven aquí!  _ déjame que te suba, ¡¡¡cálmate, se decía _calmateeeee,!!  ¿ quien será el hijo puta  que está ahí ?
El peludo ni se inmutó, siguió durmiendo plácidamente, Rebeca se despertó con el abrir y cerrar de la puerta, se levantó y  bajó la escalera con dirección a la  cocina, se encontró en el pasillo con su hermano Pau, _¡ Que lista!  ehhh??,  entrarlo lo has  entrado , _¿ pero…. como piensas sacarlo? _ Jijijijiji  le dijo. Rebeca lo miró como si fuera tonto, no se molestó en contestar._ ¡Buenos días mamá!,  silencio, _¡buenos días, mamá,  más silencio, _mamá ¿ que te pasa?   _  ¿ que  qué me pasa?    _ ¿quien es el que tienes en la cama?_¡¡¡ mamáaaaa!!!  es el primo Oscar, nos encontramos anoche y se ha quedado a dormir.
_Hay hija, que susto, menos mal   ¡¡¡¡¡ QUE SORPRESA!!!!!
 _ ¡Ramóóóón!, _no hace falta que te vistas,  es tu sobrino Oscar quien está en la cama.

Mar.ria

SORPRESA

Estabamos en septiembre. Hemos dejado un verano muy caluroso y aún hacia calor y buen tiempo. Pero de pronto se cambio el tiempo y los prognósticos del tiempo anunciaban frio con cielo nublado y tal vez lluvia. Era sábado por la noche y he quedado con amigos para ir a cenar en el centro. Hacía fresquito y busqué en mi armario chaquetas para éste tiempo que había guardado. Escogí una de color beige que tiene muchos botones. Me la puse y en uno de sus tantos bolsillos encontre _ SORPRESA !!!!!!!!!! - el billete de 20 € que en su tiempo pensaba que lo había perdido. Así mi cena resultaba casi gratis.

Mónica

miércoles, 4 de julio de 2012

EL CRIMEN

EL CRIMEN
Había disfrutado de largas horas para planearlo. Tantas horas cómo parte de los días que llevaba preso en esa lúgubre cárcel de Brasil. Una mañana al despertar descubrió el arma, ese trozo  de cristal roto. El rayo de luz que la iluminaba en un rincón proyectó ese futuro crimen en su mente.
Durante meses había estudiado cada centímetro y segundo de los movimientos de su guardián.
Y, finalmente, el crimen fue certero, punzante, preciso y sangrante . Y esa precisión en la garganta le proporcionó un halo de placer y libertad.

Susana

EL CRIMEN
María ha visto el hombre de su vida en el súper donde siempre compra. El era guapo y tenía una sonrisa hermosa. Ella le devolvió la sonrisa y día el hombre se acercó a ella y así empezaron a hablar y hacer encuentros. Y así surgió que empezaron a salir en serio. Mucho tiempo Juan no decía nada que estaba casado, tenía mujer y 2 hijos. Pero como todo sale a la luz algún día le pillaba su mujer y el confirmando la verdad con otra mujer al mismo instante cogió su maleta y se fue a casa de María. Pasaban casi 2 años juntos y María notaba que cada vez más eran las excusas de Juan de no estar con ella. Un día ella persiguió a Juan y ahí vio a la otra mujer. Entonces hacía un plan de venganza. Llamó a la exmujer (que ella era dentista) y las dos  queriendo vengarse de Juan se preparaban el plan. Juan tenía un problema con una muela y para no pagar mucho dinero visitaba la consulta de su exmujer. Ella ésta vez con el empaste que contenía cianuro, que ella y María lo han conseguido, arregló la muela. Dos días después venía la policía a notificarla la muerte de su exesposo. Y ella luego llamó por teléfono a María, que ya se han hecho amigas, a comunicarla la trágica muerte de Juan.

Mónica

LA HABITACIÓN
Siempre pensé que estaba preparada para todo, pero descubrir aquella habitación fue algo para lo que nadie se hubiera podido preparar.
Lo primero que captaron mis ojos en la penumbra fue la blanca pila del rincón. Tarde unos segundos en identificar lo que era, brazos, piernas, torsos y cabezas de una palidez deslumbrante, apilados sin piedad unos sobre los otros. Imagine la paciencia necesaria para desnudar cada uno de esos cuerpos y luego separar uno a uno sus miembros. En la mayoría de las caras aun brillaba una sonrisa inútil. Felices hasta el final.
El resto de la habitación era una contundente mezcla de negro azabache y rojo sangre. En las paredes, sobre la cama, en las estanterías, incluso des del techo, imágenes delirantes parecían quererme atrapar.
Y, en la cabecera de la cama, tal vez el detalle que me hizo comprender la magnitud del crimen. El crucifijo que le regalo su abuela por la comunión, el crucifijo que des de mi agnosticismo, había intentado que no colgara, seguía ahí. Y sin embrago había cambiado del todo, pintado de negro, colgaba boca abajo y unas gotas rojas, frescas y brillantes, parecían estar retándose para caer sobre el cojín de mi hija.
A  mi lado ella sonría orgullosa, no sé si de su habitación o de la cara de espanto que yo tenía en aquel momento.
De un solo golpe, en un solo día mi hija había acabado con su infancia y con absoluta brutalidad había inaugurado lo que se veía venir como una larga y compleja adolescencia gótica.

Herman

BREVE MEMORIA DE UN PSICÓPATA
Uno de mis mejores crímenes fue sin duda cuando asesiné a aquel vecino tan pesado que se pasaba día y noche ensayando con su trompeta a todas horas sin importarle si era primavera, verano, otoño o invierno. El único momento del día en el que dejaba de tocar, era cuando venía a mi  casa a tomar el té. Eran ya muchas las ocasiones en las que le había pedido, por favor, que no ensayara en casa a cualquier hora, que lo hiciera en las aulas-auditorio del conservatorio o en un parque al aire libre  y que por lo menos hasta que estuviese en quinto curso, no gozara a tocar para un público aunque fuese a través de las paredes, y que de hacerlo, lo hiciese como máximo una horita al día…pero no hubo manera de que me escuchase, así que… él se lo buscó: decidí deshacerme de él  envenenándole poco a poco, día a día… el té, que yo, tan delicadamente, le ofrecía los lunes, miércoles y viernes no festivos. Al cabo de tres meses falleció de un paro cardíaco, tranquilito y en su cama. Nadie sospechó,  ni siquiera su trompeta. Siempre le recordaré con cariño y lógicamente no me siento mal por ello ya que fui muy considerado al asesinarle de ese modo: no acuchillándole, por ejemplo, ya que sabía de buena tinta que no soportaba la sangre y que además era un vegetariano estricto.
Dicen que carezco de emociones que mi cerebro entra en el cerebro de mis víctimas  manipulando lo que hacen y lo que piensan, que estoy absorbido en mi mismo sin conciencia, que no siento nada hacia los demás y que para mí las normas sociales no tienen ningún significado. Dicen que soy un psicópata.

Marta

EL CRIMEN
La puerta del piso estaba abierta y el detective Marlow  subió rapidamente por la angosta escalera. La casa era vieja y el pequeño salón estaba abarrotado de gente.
De pie dando órdenes estaba el teniente Sánchez y a su lado el oficial Smith. Se encontraban también en la escena del crimen otros tres policías de paisano y el forense con su ayudante. El detective Jonh Marlow casi no podía llegar hasta el cadáver.
Cuando por fin pudo saber de qué se trataba vio que la víctima era un hombre blanco de unos treinta años con un disparo en la cabeza y un primer disparo en el hombro. Estaba boca arriba y enseguida se dio cuenta que el asesino falló la primera vez y luego lo mató con la segunda bala que entró por la frente y salió por la nuca. Los casquillos del  calibre 9mm parabéllum estaban en el suelo.
El muerto era Jimmy el largo, uno de los hombres de confianza del capo mafioso Roco Leone, de todos conocido, que controlaba la zona sur de la ciudad.
El detective Marlow supuso que se trataba de un ajuste de cuentas. Hacía tiempo que andaba tras el rastro de Roco y sabía que se esperaba un importante cargamento de heroína para esas fechas.
Jonh Marlow salió de la casa y se dirigió al sur. Un contacto habitual le había facilitado la dirección de un almacén abandonado y tenía la corazonada que podría tener algo que ver con los sucios negocios de Roco.
Una vez allí se escondió y pudo encaramarse en una pequeña ventana de la nave. Vio a través de ella a varios de los hombres de Roco. Pensó que había acertado de lleno y escuchó la conversación. Malcom hablaba con Roco y le decía:
_ Jimmy era un cerdo traidor, ya no podrá engañarnos nunca más. Quería hacer tratos con los del norte para quedarse nuestra pasta.
_ Bien hecho Malcom, quien me la hace la paga
Una vez enterado de la cuestión, fue hacia la jefatura de policía para informar al teniente Sánchez. Esto aclararía el caso.
Luego esperaba irse a casa y tomar una gran cerveza. El día había sido muy largo.

Laia

CONFESIÓN
Querido Manolo,
He sabido de tu enfermedad por mi cuñado Antonio, ya sabes, el que se casó con la Inés, la hija de Faustino. Si te escribo esta carta es porque quiero contarte algo que no me ha dejado vivir en paz durante estos casi sesenta años y creo que ahora ha llegado el momento de decirte la verdad. Me refiero a lo que pasó con tu hermano Miguel, aquella desgracia que ocurrió aquel verano del 52, y de la que tú nunca llegaste a reponerte por completo. Quiero que sepas que fui yo el autor de los hechos, porque, aunque tu no lo sabías yo estaba profundamente enamorado de la Luisa, la quería en lo más profundo de mi corazón, aunque nunca me atreví a decírselo, pero cuando la veía con tu hermano era como si los demonios se apoderaran de mí, y la ira y los celos que sentía eran tan fuertes que en aquellos momentos era capaz de todo; si no podía ser mía no sería de nadie más. Así fue cómo un día me lié a puñetazos con tu hermano y preso de la ira, por la noche cogí la escopeta de caza de mi padre y me esperé a que todo el mundo se hubiera marchado del bar, y cuando se quedó solo entré y le asesté un tiro en la nuca que le reventó los ojos. Todos pensaron que aquello había sido un ajuste de cuentas, ya sabes, por los asuntos turbios en los que andaba metido, me refiero a lo del estraperlo, así que fue  fácil escapar de la justicia. A partir de ese día no pude mirar a la Luisa a la cara, me sentía tan culpable que pensé que no la merecía. Y así fueron pasando los años hasta que un día decidí que tenía que dar la cara, pero cuando me dirijí al cuartelillo de la Guardia Civil empecé a pensar  qué haría la Isabel con un marido en la cárcel y cuatro bocas que alimentar y no tuve agallas suficientes para confesar.
No busco tu perdón porque sé que no lo merezco,  me he decido a contártelo porque creo que mereces saber la verdad.
Recibe un fuerte abrazo,
Alfonso

María José

LA CARTA
Querida Pili:
No sé con que cuentos te habrá ido la gente, seguro que tu familia te ha mal metido en mi contra y por eso no vienes a verme. Yo solo quiero explicarte la verdad para que me comprendas y podamos estar como siempre.
Es verdad, yo maté a tu primo el Eusebio, no te lo oculto para que veas que no te miento. Pero fue por mala suerte, yo no iba a por tu primo, me vi forzado por las circunstancias, te lo juro.
Tú sabes que yo, cuando ando por el barrio, nunca me echo la navaja al bolsillo, pero aquel día me la eché, ese fue mi mal fario. Si yo no fuera llevado la navaja, no fuera matado al Eusebio y no tendría esta ruina que ahora tengo.
Yo estaba en el bar la Parra con mi hermano y su cuñado, el Panocha, tomando tranquilamente unos vinos. Y en éstas que llega el Eusebio con su gente, y empieza a mentar a la hermana del Panocha, “que si la Loli estaba para mojar pan”, “que si él ya la había catado”, “que si la había puesto mirando para Cuenca”.
Total, que el Panocha se calienta y se va para el Eusebio, mi hermano que se pone entre ellos, y tu primo que rompe una botella y embiste a mi hermano por la espalda. En viendo eso, yo me cegué y como llevaba navaja para desgracia mía, tiré de navaja. Ya sabes que el Panocha se la tenía jurada al Eusebio, por unas papelinas chungas que le encalomó en un trapicheo. Pero está vez empezó él, nosotros solo nos defendimos, no somos mariquitas que se dejan insultar, meter de piños y que los rajen.
La bronca en el bar era total, como pude me fui de allí. Aluego me dijeron que tu tío y tu padre andaban preguntando por mí, por eso me fui a Torre Baró, donde mi tía.
Espero, que ahora, que sabes la verdad, cumplas como esposa y acudas al próximo bis a bis que me den. Yo siempre he mirado por ti y conmigo nunca te ha faltado de nada.
 Se despide tu marido, que te echa mucho en falta.
FDO: Quique
Quatre Camins a 12 de Noviembre de 2.007

Felipe-Decaulión

CRIMEN EN LA FACULTAD DE PSICOLOGÍA

Carlos Puig, estudiante de Psicología, aparece muerto en la sala de prácticas de la facultad. Un escalpelo clavado en el plexo solar, le atraviesa el corazón.
Helena, otra estudiante y amiga de Carlos, es hallada sobre el cuerpo sin vida de éste, por el profesor de biología Doctor Ribó.  El profesor Ribó, retiene a Helena en la sala y llama a la policía. La policía detiene a Helena Codina, como presunta autora del crimen.
-Esto es todo lo que ponía en el informe- 
El abogado  Laertes Falcó, amigo de la familia de Helena, se estaba ocupando del caso.
–Vamos, Artal, a la comisaría de policía,  a ver qué más nos puede decir Helena-
Helena, explicó a Laertes, que durante las prácticas en la facultad,  habían utilizado unas muestras de células  de primates.  Al menos eso es lo que decía el Profesor Ribó.
-Pero a mí no me parecían unas prácticas para alumnos de primero, por lo que decidí investigar por mi cuenta, y me llevé unas muestras a mi casa.-Lo que descubrí me pareció extraño. Esas células no me parecieron de mono, sinó humanas, pero habían sido modificadas de alguna forma, ya que contenían una proteína que desconozco.-
-Después, llamé a Carlos Puig- siguió Helena- un amigo mío que trabaja como periodista en el World trade Post, y le expliqué mi descubrimiento, instándole a que me ayudase a descubrir lo que ocurría en la facultad.-
-Así que Carlos se infiltró  en la facultad, no es así Helena?- dijo Laertes.
Sí, Laertes, se inscribió en la facultad cómo estudiante de un plan de intercambio  de las comunidades autónomas.  Entre los dos descubrimos  que el profesor Ribó, tenía un comercio clandestino de células modificadas genéticamente, para promover la eugénesis entre un nutrido grupo de clientes adinerados, los cuales deseaban bebés a la carta, generalmente  blancos, con ojos azules y sin ningún defecto congénito.
El profesor  Ribó, con la ayuda de sus estudiantes de  prácticas de  biología, desarrollaba todo tipo de experimentos, para conseguir un gameto perfecto, sin enfermedades.
La búsqueda del niño perfecto, le reportaba las millonarias donaciones de sus colaboradores, para seguir con el experimento, aunque estas donaciones, iban dirigidas al departamento de prácticas de su asignatura, cómo una ayuda a los estudiantes universitarios, y a I+D (Investigación y Desarrollo).-
-Entiendo- dijo Laertes-  Pero explícame qué pasó el día de su muerte.-
Helena le explicó a Laertes, que Carlos había entrado en el laboratorio de prácticas la mañana del lunes, día 18 de marzo, a las 10:15 h., hora en la que el profesor Ribó, se suponía que estaría en el aula 1001, dando su clase de psicobiología. Helena se quedo al fondo del pasillo, para observar la entrada de las escaleras, por si alguien se acercase, poder avisar a su compañero.
Pero, después de media hora vigilando, le extrañó que Carlos no saliese de la sala de prácticas, por lo que fue a ver qué pasaba.
Lo halló tirado en el suelo, con el escalpelo clavado en el pecho. Al momento entró en la sala el profesor Ribó, quien la halló sobre el cadáver, y con la blusa manchada de sangre.
-Antes de que llegase el profesor Ribó,  yo me había lanzado sobre Carlos, para intentar ayudarle, y le levanté la cabeza y casi medio cuerpo, sin darme cuenta de que ya estaba muerto, y ví que había un pequeño pendrive en el suelo bajo su cuerpo.  Cuando llegó el profesor  me lo tragué.  Laertes,  abrázame, por si nos vigila el guarda.
Laertes  la abrazó cómo si se estuviese despidiendo, y Helena le deslizó el pendrive en el bolsillo.
-Bueno Helena, creo que con lo que me has contado ya tengo por donde empezar-  cuídate mucho, y no te preocupes, pronto tendrás buenas noticias mías.
- Vamos Artal, tenemos un caso que resolver- dijo Laertes, empujando a su joven amigo hacia la puerta.
-Adiós señorita Helena- se despidió Artal con una sonrisa.
-Adiós y hasta pronto- le contestó ella.

Lola-Jordana

LA COMUNIDAD
Año 2010
_Buenos días comisario, _buenos días inspector, el caso 13/2005 tenemos que cerrarlo, no hemos encontrado pruebas para inculpar a nadie, así que demos carpetazo al asunto dijo el comisario.
-De acuerdo señor, me ocupo de ello, dijo el inspector.
La comunidad estaba compuesta por tres vecinos, la madeja de la rabia por los diferentes intereses entre ellos, las riñas y rifirrafes fue tejiendo con hilo de odio la tela de la venganza.
Andrés de 33 años vivía en el piso bajo, con una gran patio exterior que hacia las veces de terraza.
Julia vivía con su hijo  en el primer piso.
El señor Antón y su esposa Margarita junto a su hijo German lo hacían en  el piso segundo,
con una preciosa terraza con vistas al parque que había frente a la casa.
Año 2005
En la ultima  riña Andrés, dijo a boca de oreja a la esposa del Sr. Antón tal soez que hizo saltar a Margarita sobre él como una gata a sacarle los ojos, tras la intervención de la policía nunca más volverían a dirigirse la palabra.
Era la verbena de San, Juan, Andrés sentado en su silla de teca en la terraza comía su coca, mientras, esperaba la llegada de los amigos para ir a buscar alguna música callejera, de pronto una cuerda con lazo de doma cayó del cielo y lo subió en volandas, la coca quedó pegada en su lengua ennegrecida.
German con su arnés lo bajó y colocó en su silla de teca, trepó hacia su casa como una salamandra por la lisa pared. No dejó  huella,  ató su arnés a la baranda de su terraza atravesando el piso de delante hasta atrás.
Tras inspeccionar el escenario junto a la policía científica, el Juez dio la orden del levantamiento del  cadáver,  acto seguido llegó la funeraria, salía por la puerta el féretro con Andrés dentro y su madre llorando.
Desde la terraza El Sr, Antón , German y Margarita se miraron y sonrieron, Margarita por lo bajo dijo: nunca más volverás a decirme “me vas a  comer  la polla”.

Mar.ria


YO CONFIESO
       Sí Padre, confieso, fui yo. Yo lo preparé todo. Con premeditación, alevosía e incluso nocturnidad. Tres agravantes, tres. Merezco la perpetua, Pather, pues no me arrepiento lo más mínimo. Confieso:
       28 de agosto de 1947. Linares ( Jaén ). 17 h.       
Tarde calurosa de agosto, mujeres con mantilla y hombres recién afeitaos. Pueblo agrícola y ganadero  en la España triste en blanco y negro. Plaza de toros abarrotá hasta la bandera. Duelo magistral entre Luis Miguel Dominguín y Manolete, con Gitanillo de Triana de comparsa. El graderío grita alborozado. La expectación es máxima. 
       Uno, dos, tres… cuatro toros y… El quinto soy yo  ¡ : el torero me pega unos meneos p ácá y p´ allá , yo hago como que me dejo… pa que se confíe… y en eso…: se la metí, se la metí bien metía! Hasta el fondo ¡ cuando nadie se lo esperaba, le metí la cornamenta y el pitonazo hasta la yugular! Fui yo, Pather. Lo confieso, y no me arrepiento.
Fdo.       Islero.
 ( 2ª parte)
       Padre, ahora más de lo mismo: ahora quiero el garrote, la guillotina y la horca en plaza pública con escarnio incluido. Lo volví a hacer: Y tampoco  me arrepiento, …
        Dallas ( Texas, USA. ) 22 de noviembre de 1963. 16 h.
        Típica tarde otoñal en la ciudad, engalanada por todo lo alto por una visita ilustre. Las calles del centro están llenas de gente a rebosar. Padres de familia con niños malcriados con globitos de colores, madres aburridas, pero que muy muy aburridas de la vida, en busca de pasar una tarde “diferente”, al ver pasar la ronda presidencial ( igual se pensaban que tenía 3 cabezas y un rabo).  
       Pasan uno, dos coches de escolta… y cuando pasa el tercero, un descapotable con el patán saludando a diestro y siniestro, con la sonrisa hipócrita de todos los gerifaltes…: BANG ¡ BANG y más BANGGGG . Tres balazos, tres. Qué a gusto me quedé ¡ Le pegué al jeta tres balazos y me quedé tan ancho ¡ Qué clase la mía! Quería ser famosa, salir en el “ Hola” y en el “Pronto”.
Fdo. : Lee H. Oswald. ( asesino y gay )
 ( 3ª y última)
Padre, ahora quiero que me envíen al infierno directamente, con todos los malos: Janfri Bogar, Eduar Yi Robinson y Voris Carlof… estar allá con ellos , departiendo de nuestras fechorías, en petit comité y también ante el ilustre público: yo maté a 19, ahhh, pues yo a 26…. Ahhhhh, pues yo encima me tiré a su mujer…ohhhhh…… ahhhhhhh ( la gente aplaudiendo, pañuelos blancos al aire, otra, otra…)….
NYC 11 de septiembre del 2001. Martes. 9 am hora local.
 La gran manzana amanece como otro día cualquiera. La mamá que lleva al niño al cole en el todo terreno mega pijo, que lo único que hace es consumir carburante por un tubo. So guarra ¡ En bicicleta le tenías que llevar!  El ejecutivo estresado que llega al centro en su descapotable de 89.000 € , dispuesto a desplumar al primer incauto que se ponga a tiro en su mega inmobilaria… lo de cada día vamos…..
Ah, pero no…. Hoy no será como otro día cualquiera, no! Cómo Michael Douglas en “ Un día de furia” , hoy os vais a acordar de mí ¡ …   y tanto que os vais a acordar ¡ … En mi avión prestao y secuestrao, me dirijo a toa pastilla hacia Manhattan… oh, qué diver es esto… allá veo las Torres…. Pa allá que voy….. volando voy, volando vengo….    PAFFFFFFFFFF qué ostia , mon Dieu, qué ostia más magistral, histórica e histérica… y encima luego vendrá mi colega con otro igual… que bien se lo van a pasar… definitivamente, HOY NO SE VA A ABURRIR NADA EN TODO EL PLANETA ( de los simios).
Fdo.   Alí Agka ( o éste o es el que atentó contra el Papi ¿ )… 




Jomamaba