viernes, 18 de noviembre de 2016

ANIMALES



COCONUT
Coco es grande, pelirrojo
y caza ratones de reojo
Gran compañero, elegante y sincero
Le gusta comer croquetas de Mero

Desde su rincón confortable
Observa, mira;
buscando las caricias
de Albricias

Besos de arena
Sin collar ni cadena
Un salto que despierta
Y la puerta abierta......

a

...... un nuevo dia
Abierto a la curiosidad
Viviendo sus siete vidas
Alma felina
Mirada inocente...
...que sabe guardar muy bien el secreto
de su suave ronroneo.
Los pasos del leopardo no le asustan;
enroscado y soñando; saltando y jugando
son sus ojos dos gemas que ven en la oscuridad;
¿Ojos de La Caja de Pandora ?
¿Te atreverías a mirar en su interior ?


Marta Albricias





ANIMALES FANTÁSTICOS
Le dije a Manolo, -Cariño, ¿porqué no vamos a ver esa peli nueva de animales fantásticos?-
-¿Y de qué va esa peli?, alguna peli rara de esas que a ti te gustan…-
-Manolo que ya sé que a ti estas de fantasía no te van, pero …¡jolines que yo me he tragado todas esas de Jackie chan, del coletas ese que no hace más que dar puñetazos en plan kunfú y muchas más que tu sabes que a mí no me gustan!-
-¡Bueno vale, iremos!- Me dijo al fin.
-¡Para qué le diría nada! Entre las palomitas, las cocacolas y que no dejaba de hacerme preguntas porque no entendía la película … Bueno pues lo que se suponía iba a ser algo digno de disfrute, Manolo se encargó de hacerme creer que había sido un auténtico tormento, una peli como dijo él que no tenía ni pies ni cabeza…
-¿Pero quien se va a creer que existen todos esos bichos?- Me dijo. -Lo siento querida pero convendrás conmigo en que la peli era mala, mala a más no poder-
En aquel momento vi que en la sala de al lado hacían una de esas tipo Jacki chan que tanto le gustaban, y le dije,- Mira Manolo, ¿qué te parece si entramos otra vez al cine?,¡ mira esa, de las que te gustan!. ¿Qué te parece?-
-Pues vale, como aún es pronto, pero si no te gusta a ti…-
- No, no, no te preocupes cariño, ya verás qué bien lo vamos a pasar. ¡ Ala!, vete comprando las palomitas que yo compro las entradas-

Al volver a entrar, dejé a Manolo en la sala 4 mirándome extrañado y yo me volví a meter en la 2 a ver mi película… que esta vez no me la iba a estropear nadie.


Lola Ruíz







EL FUTURO FUE ANTEAYER

Estamos atrincherados en el pabellón municipal. Somos los restos del ejército carnívoro. Los animalistas nos tienen sitiados. No creo que podamos resistir mucho. Todo este lío empezó sin darnos cuenta. De hecho, muchos apoyábamos, inicialmente, la reivindicación de los animalistas en contra del mal trato a los animales en general y a los toros en particular. También vimos con simpatía la multiplicación de los vegetarianos y veganos.

Cuando se decretó, que en todos los menús de los restaurantes y casas de comidas del país, hubiera un primero y un segundo vegetariano y/o vegano, no supimos que cara poner. Los carnívoros argumentamos, que entonces en todos los restaurantes vegetarianos y/o veganos debería haber un primero y un segundo que tuviera carne. Nos dijeron que eso sería adulterar la naturaleza de los restaurantes vegetarianos y/o veganos, y finalmente lo aceptamos en aras de la convivencia con los animalistas.

Sin embargo, poco tiempo después, esta convivencia se volvió imposible. Los animalistas consiguieron la prohibición de las granjas de animales. Se consideró vejatorio el trato recibido por los animales en dichas granjas. Desde ese momento, si querías comer carne tenías que criar tú mismo al animal. Entonces hubo tumultos y algaradas, pero finalmente surgió la Liga de los carnívoros y nos auto organizamos para tener nuestro propio ganado y la paz se restableció.

No obstante, la concordia no fue posible, porque los animalistas presionaron hasta conseguir la abolición de cualquier tipo de ganado. Este fue el inicio de la primera guerra entre animalistas y carnívoros, que acabó con el armisticio de Amberes, las perdidas por ambas partes habían sido considerables. Pero los animalistas aprovecharon la tregua para rearmarse, nosotros, en cambio, la aprovechamos para abastecernos de carne. Así que la segunda guerra ha sido un continuo de victorias de los animalistas. Ahora, las últimas tropas carnívoras estamos atrincheradas en el pabellón municipal. No vamos a resistir mucho, saboreo mi hamburguesa y engraso mi fusil.


Felipe Deucalión

viernes, 4 de noviembre de 2016

LA CADENA



REACCIÓN EN CADENA
El viento susurra su historia
El árbol la recoge y la lanza
El agua la escucha y la piensa
El cielo la refleja y la guarda

Marta Albricias




INFANCIA ENCADENADA
Nací en la calle Cadena. La calle Cadena ya no existe, desapareció en el lavado de cara de Barcelona para las Olimpiadas. De hecho desaparecieron dos calles, la calle Cadena y la calle San Jerónimo, y en su lugar surgió la Rambla del Raval. Estas dos calles, además de por su vecindad, estaban vinculadas por su actividad económica. San Jerónimo era el lugar de venta de hachís y otras sustancias estupefacientes. La calle Cadena era la trastienda. Allí, en plena calle, ocultaban los camellos su mercancía para que no les pillaran con el material encima.

Mis primeros duros me los gané, al poco de hacer la primera comunión, llevando barritas de chocolate y papelinas desde mi calle hasta el bar de San Jerónimo en el que paraba Alejandro. Alejandro era enjuto, desdentado y con una trabajada voz cazallera. Durante años había consumido de todo sin picarse, pero se lío con una chiquita que podía ser su hija y que andaba enganchada a la aguja. La sobredosis les sorprendió dos portales más abajo del mío. Entonces empecé a hacer recados para otros. Siempre estábamos informados de las novedades del barrio y de las de la quinta galería de la Modelo

El barrio ha cambiado mucho, en la Rambla del Raval ahora se puede degustar comida exótica, los rostros se han oscurecido aún más, ya no puedes encontrar radiocasetes de coche de segunda mano, pero si móviles sin factura. En fin, que nos vamos adaptando a los tiempos modernos, pero yo echo de menos la calle Cadena, o quizá lo que echo de menos es mi infancia.


Felipe Deucalion





MUERTE EN LA CADENA DE MONTAJE 
El inspector Martí nos había llamado para ayudarles en un caso de asesinato en una cadena de montaje de la fábrica Envasados Tilé.

 El hijo mayor del gerente, había aparecido muerto en el despacho de su padre el Sr. Tilé El despacho estaba en un rincón de la planta superior de la cadena de envasado y tenía amplios ventanales ,desde donde se podía divisar prácticamente toda la cadena de montaje a la cual se descendía directamente, por una escalera metálica.

Todas las pruebas recogidas apuntaban a una discusión, al parecer entre el hijo mayor del dueño de la fábrica y el contable.

Se detuvo al contable, pero al inspector Martí, no le cuadraba demasiado que aquel hombre, casado y con dos hijas, y que llevaba trabajando para el Sr. Tilé casi 20 años, fuese el asesino.

El móvil, 6.000 euros que habían en ese momento en el despacho y que habían desaparecido. Todo apuntaba a que el primogénito del dueño le habría pedido explicaciones sobre el dinero que faltaba y el contable al verse atrapado le habría golpeado con la enorme grapadora que había sobre la mesa del despacho.

Empezamos a investigar Laertes y yo. El inspector Martí nos dijo que el forense había fijado la hora de la muerte entre las 10:30 y las 11:30 de la mañana, justamente la hora en que suena la sierena para parar la cadena, ya que los empleados disponían de 20 minutos para almorzar e ir al lavabo.

El contable había declarado que él a esa hora también había salido, tras dejar el sobre con el dinero como acostumbraba a hacer encima de la mesa del Sr. Tilé, para que su hijo mayor lo llevase al banco o lo metiese en la caja fuerte. Después de eso salió del despacho y cerró con llave como hacía siempre.

Se hallaron huellas del Sr. Tilé, de su hijo y del contable, y otras huellas sin identificar.

Una de las mujeres de la limpieza que aprovechaba a esa hora para barrer la zona de la cadena, nos dijo que hoy había estado por la fábrica el hijo pequeño del Sr. Tilé, que apenas venía más que de vez en cuando por allí.

Tras hablar con el dueño y con su hijo pequeño, éste nos dijo que seguramente las huellas que faltaban por identificar serían las suyas, pues su hermano le había llamado preocupado, porque había faltado el sobre con el dinero ese día. Y aunque no quería creer que hubiera sido el contable porque llevaba muchos años con ellos, no sabía que hacer.

 El hijo pequeño nos dijo que había ido a la fábrica sobre las 10:30, y que había estado hablando y saludando a algunos empleados, y que sobre las 11:15h. subió al despacho de su hermano pero este ya estaba muerto. Así que les explicó a la policía la conversación mantenida con su hermano y detuvieron al contable.

 Laertes me pidió que comprobara si era cierto que su hermano le había llamado tal y como decía el joven. Y que le investigara. No le gustaba la forma tan prepotente de hablar que tenía aquel muchacho. Y era cierto. Nuestra investigación demostró que su hermano no le había llamado aquel día, sinó que era él el que le llamaba constantemente para pedirle dinero. Ya que nuestro joven conocido tenía un vicio muy caro. Era cocainómano. Su padre lo sabía y dijo que no creía que tuviese nada que ver con el homicidio. Ya que su hijo en el fondo era un buen chico.

Tras seguir al joven hermano durante unos días descubrimos que disponía de suficiente dinero para ir a adquirir su droga. Por lo que los agentes del inspector Martí que nos acompañaron, le detuvieron por tenencia de cocaína, descubriendo a su vez que llevaba más de 2000 euros en el bolsillo.

En el registro efectuado en su casa, hallamos los 3000 euros restantes. Y un pañuelo que aunque lavabo, tenía rastros de sangre, la cual coincidió con la de su hermano.

El fratricida, confesó que había ido realmente a eso de las 11:15h a ver a su hermano para que le dejase dinero como otras veces, y que al entrar con él en el despacho vió que estaba el sobre encima de la mesa de su padre, por lo que mientras que su hermano se servía un café, lo cogió y se lo metía en el bolsillo de la chaqueta en el momento en que el hermano se giraba para ofrecerle una taza. El hermano asombrado, le dijo que dejase el sobre y se fuese o llamaría a la policía.

Yo le dije que necesitaba el dinero, pues debía mucho a una mala gente con la que me había liado para comprar mis alijos_ nos contó, - pero mi hermano me dijo que ya estaba harto de encubrime ante padre, y se dio la vuelta hacía el teléfonoy levantó el auricularpara marcar. Les juro que no sé qué me pasó, yo no quería hacerle daño, pero al apoyarme sobre la mesa toqué la enorme máquina grapadora que había sobre ella y cuando me dí cuenta mi hermano yacía en el suelo. Limpié con mi pañuelo el mango de la grapadora y la dejé caer. Salí corriendo y bajé por la escalera, y viendo que ya volvía la gente, me escondí detrás en uno de los lavabos. Nadie me vió, hasta que el contable dio la voz de alarma.
-Artal, me dijo Laertes, el inspector Martí nunca se hubiese perdonado el haber encerrado a un inocente.- sí, Laertes, le respondí, ya quedan pocos como él que se dedican plenamente a hacer bien su trabajo.


Lola Ruiz.

viernes, 14 de octubre de 2016

LAS FLORES SON TAN CONTRADICTORIAS


DÍGASELO CON FLORES
Su marido se había ido al laboratorio en el que trabajaba, aunque era domingo. No era sorprendente, a menudo él se refugiaba en su trabajo, no tenían gran cosa que decirse. Ella había renunciado a las grandes pasiones, se contentaba con cuidar su jardín y charlar con sus amigas. Él no, él penaba por un amor no correspondido, una compañera de trabajo joven e inconstante.

Y, sin embargo, aquella tarde de domingo ella sentía una desazón inusual. Al despedirse, había creído ver, en la mirada de su marido, una mayor frialdad que la acostumbrada. Pero desecho esta sensación y cuando el sol declinó, regó las plantas. Regar siempre la relajaba, al hacerlo, sentía que formaba parte del ciclo de la naturaleza, y todo parecía estar en su sitio

Anocheció y su marido no había vuelto. En ocasiones, enfrascado en su trabajo, se le iba el santo al cielo. Se acostó, tardó en conciliar el sueño, tenía la corazonada de que algo le había ocurrido a su marido. Por la mañana, al seguir sin noticias, la corazonada se transformó en sospecha fundamentada. Estaba a punto de telefonear a emergencias, cuando llamaron a la puerta, era un mensajero que le traía una corona de flores. Entonces tuvo la evidencia de que su marido se había suicidado.

Felipe Deucalion






LAS FLORES SON TAN CONTRADICTORIAS…

La Sra. Martí había salido a trabajar en su jardín, como venía haciendo cada día desde su prejubilación. Estaba creando una gardenia nueva para presentarla al concurso floral de la feria del pueblo. Su gardenia era exquisita, era de un color blanco entre rosado y amarillo, muy pálido. Sí estaba orgullosa de su logro, casi todas la gardenias del pueblo eran blancas, pero la suya tenía un toque de rosa y amarillo. Estaba segura de que ganaría el concurso.


Faltaba una semana para el concurso, y la Sra. Martí vigilaba y cuidaba con esmero cada día a su gardenia. Una mañana, cuando fue a la ventana que hacía las veces de invernadero, vio que su flor tenía unas motitas rojas.  Sobresaltada, lo primero que pensó era que su gardenia había cogido una plaga. Se dedicó a limpiar con sumo cuidado los pétalos con un algodoncito húmedo, y vio cómo esos puntitos se desvanecían y su planta lucía otra vez estupenda.



Por la tarde fue de nuevo a ver a su flor y los puntitos rojos habían vuelto a salir. Volvió a limpiar los pétalos con un algodón y volvieron a desaparecer. Así ocurrió cada día. Al tercer día, viendo que ya solo quedaban tres días para el concurso, se le ocurrió llamar a su sobrino Edgar, que le había ayudado con sus consejos a obtener tan deliciosa flor. Edgar que era jardinero, se acercó a casa de su tía a ver qué le ocurría a la planta. 

Estuvo observando sus pétalos y toda la planta y no supo decir qué eran esos puntitos rojos. Parecían como pequeñas esporas pegadas a la flor. No era ningún tipo de plaga que él conociera, ni siquiera mirándolos con lupa se parecía a arañas rojas ni a ninguna plaga conocida.



Edgar le dijo a su tía que no se preocupase que descubriría qué le pasaba a la flor.



Puso una cámara de grabar en el salón enfocando la ventana invernadero donde se hallaba la gardenia. Y la dejó encendida toda la noche.



A la mañana siguiente fue a buscar la grabación, y vio que la planta no tenía esta vez ningún puntito rojo.



Cuando vio la grabación se asombró de su descubrimiento. Vio a su tía cómo acariciaba la planta antes de irse a dormir, después de regarla, e incluso le daba las buenas noches. Por la mañana de madrugada, volvió a ver a su tía que se acercaba a la planta, la rociaba con un poso de agua y la acariciaba dándole los buenos días, como si se tratase de una madre a su hijita.



A la flor no volvió a salirle ninguna manchita. El día del concurso, la planta lucía espléndida y efectivamente la Sra. Martí ganó el primer premio.



A los dos días después del concurso, la Sra. Martí volvió a llamar a Edgar, para decirle que le habían vuelto a salir las manchitas a la flor.



Edgar revisó las grabaciones que tenía de esos días, y vio que su tía no se comportaba con la planta como antes, no la acariciaba, ni le hablaba.  Así que le preguntó a su tía si cuando salió la flor se dedicaba a acariciarla y a mimarla. Su tía algo avergonzada le confesó que sí, pero que luego dejó de hacerlo  porque le parecía irracional. Luego le confesó a su sobrino que cuando le vió las manchitas volvió a mimarla y acariciarla.



No me digas que…  Ayayay pillina!,

Sí le contestó Edgar, las flores son tan contradictorias como las personas.




Loli Ruiz







viernes, 30 de septiembre de 2016

A BUEN HAMBRE NO HAY PAN DURO



A BUEN HAMBRE NO HAY PAN DURO
Todo llegó de repente sin ni siquiera darnos cuenta . Teníamos de todo antes y ahora no teníamos nada. Todo se había ido al garete. Llegó la guerra y nadie se dio cuenta. Lo veíamos en las noticias pero cansados ya tanta mentida no nos lo creimos. De repente empiezo a dejar de funcionar l'electricitat. Luego el agua. Seguiu-nos comiendo de las cosas enlatada y precocinados. Así hastaue Todó se acabo. Ahora deambulo por las calles en buscae comida. Yo que le hacía ascos a la comida de mi madre si no me gustaba lo que había. Cuánto daría ahora por un plato caliente de lentejas o garbanzos o de arroz. Entré en un local derruido y rebusqué entre los escombros.
Eureka! Algo que se asemejabaa una barra de pan asomó. Le quité el polvo con las manos y lo partí. No estaba podrido pero más duro que un leño. Le dí un bocado y me supo a gloria bendita. Me vino a la mente el recuerdo de mi padre sentado a la mesa mientras comíamos y yo ponía cara de asco....me decía... Ay amiga si no tuvieras qué comer .... Que razón aquel refrán de !A buen hambre no hay pan duro!

Lola Ruiz







A BUEN HAMBRE NO HAY PAN DURO
Al volver de la excursión, sentí un hambre atroz; había sido una marcha a pie por el campo, en la incipiente primavera y pudimos disfrutar de las maravillas naturales que a veces se nos escapan de la atención, puestos nuestros pensamientos en la vulgaridad de la vida rutinaria. Por todas partes brotaba con fuerza la vida que surgía espontáneamente de la tierra y cubría el suelo con un manto de flores y hierbas de todas clases, haciendo que nuestra vista gozara de los  colores y formas naturales que ningún pincel sería capaz de reproducir. Todo ello junto con el viento repleto de aromas y perfumes que a veces nuestro olfato no consigue distinguir muy bien, lo que nos hace envidiar a los animales, ya que éstos nos aventajan en el instinto de supervivencia. En fin, la madre naturaleza ofrecía a sus visitantes un espectáculo lleno de realidades que impregnaban el ambiente y nuestros espíritus de alegría, luz y calor que ya añorábamos tras un letargo invernal que se había prolongado más de lo habitual.
       
 Se le ocurrió a mi amiga apuntarnos a esta excursión porque estábamos algo cansadas de la monotonía de la vida ciudadana ,y llevábamos varios meses sin salir a respirar el aire puro del campo y hacer ejercicio físico y mental y coger un poco de energía solar. Es difícil explicar con palabras el sentimiento de placer, de paz, fuerza y gozo vivido en el paseo campestre. Se nos abrió el apetito tras la larga caminata de dieciséis kilómetros, en la que también subimos algún pequeño cerro y cogimos hierbas aromáticas, té, poleo, orégano, milenrama, y algún pequeño fruto silvestre o semisilvestre que aún salía en alguna finca abandonada. Además brotaron de nuestras cabezas multitud de ideas y pensamientos que fuimos compartiendo y desarrollando con los compañeros a lo largo del camino, y no parábamos de hablar y contar historias que parecían sacadas del baúl de nuestros recuerdos , y que fueron muy gratificantes y además sirvieron para conocernos más entre nosotros y establecer vínculos amistosos que no esperábamos.
      
 Mi corazón se llenó de alegría cuando ya de regreso en la ciudad, uno de los participantes nos invitó a varias personas a comer a su casa. Al buscar en la nevera vio que solo tenia unas cervezas, unas pocas cebollas y una docena de huevos, y dijo: yo soy mal cocinero pero estoy seguro que vamos a comer muy a gusto. 
       
Y así, mientras comentábamos las incidencias de la excursión, tomando las cervezas con un poco de sal y limón, preparó una saludable sopa de cebolla y nos tomamos la sopa con abundante pan integral que siempre dijo tener de reserva; después nos comimos un par de huevos fritos cada uno, que nos supieron a gloria. Y es que:

         A buen hambre no hay panduro
         y un buen par de huevos fritos
         un alimento seguro.


Mariajes

viernes, 16 de septiembre de 2016

EL JABALÍ



OBELIX EN COLLSEROLA
Astérix y Obélix habían llegado a nuestra ciudad en calidad de turistas. Aquella mañana, después de un copioso desayuno continental en el bufet libre del hotel, se encaminaron a la Pedrera, esa curiosa construcción en piedra que no es un menhir.

Sin embargo, Obélix, que notaba cierto vacío en la panza, le dijo a Astérix que el pasaba de ver monumentos de piedra que no fueran menhires y que se iba a Collserola, donde le habían dicho que abundaban los jabalís.

Al llegar a las estribaciones del Tibidabo, Obélix divisó a una familia de jabalís que hurgaban en unas basuras. Al instante, Obélix se lanzó al cuello del jabalí de mayor tamaño y lo asfixió.

Cuando bajaba por la avenida Tibidabo, deleitándose por anticipado con el manjar que llevaba sobre el hombro, una patrulla de la urbana lo detuvo, le quitó el jabalí y encima le multó. Ante lo cual, Obélix no pudo menos que musitar, “estos romanos están locos”.


Felipe Deucalión






LA PENSIÓN DEL JABALÍ
Me habían invitado al casamiento de la ahijada de mi viejo colega Arnau, de cuando trabajaba en el bufete de abogados. Llegamos a Corbera sobre las 11h. Mi amiga Laura había accedido a acompañarme. El banquete se celebraría en la Pensión deljabalí, tras la ceremonia en la iglesia del pueblo. Comimos en el salón que daba a la piscina, la cual era pública los domingos. Después de la sobremesa salí con Laura a fumar à la terraza contigua a la piscina. En ese momento nos topamos con la dama de honor que corría despavorida hacia nosotros pidiendo socorro. Fuimos a la piscina y vimos a la novia con su vestido blanco flotando en el agua.

A la media hora, llegó el comisario de policía de la zona junto con el juez para levantar el cadáver. Todo apuntaba a que la novia había bebido demasiado y se había caido a la piscina, ahogándose.
-"No puedo decir nada más hasta realizar la autopsia" dijo el forense-
-Laura tú qué opinas? Le pregunté a mi amiga. -No sé Laertes, no había ningun síntoma de lucha y se bebió mucho durante la comida y después de ella-.
-De acuerdo, sin embargo ¿no te resulta extraño que una recién casada se paseara sola por la piscina? Vamos que lo normal es que estuviera rodeada de sus amigas y amigos o con el novio ¿no?
-Pues no se qué decirte Laertes. Habrá que esperar a ver qué dice la autopsia-
La autopsia reveló que la novia había ingerido una alta dosis de barbitúricos, lo cual era extraño. Mi colega Arnau estaba destrozado. Me pidió que me encargase del caso. Fuimos a ver al novio y a todos Los asistentes a la boda. Al parecer todos tenían sendas coartadas. El novio también. Estuvo tomando chupitos con los amigos en una barra de bar improvisada en una terraza. Solo salió un momento con Toni otro amigo que lo llevo a los lavabos de la piscina. Por lo que contó Toni, estaban bastante bebidos y cada uno entró en un wc. Él mismo debió estar unos 15 minutos vomitando.

Cuando salió llamó al novio. Este salió unos minutos después. Era extraño que durante todo ese tiempo nadie echara en falta a la novia. la dama de honor de la novia que era la encargada de acompañarla a todos lados para ayudarla con el vestido, nos dijo que la acompañó a la habitación de la pensión donde pasarian la noche de bodas los novios, porque quería arreglarse un poco. Pero una vez en la habitación, la novia recibió una llamada y le pidió que la esperase en el bar. Y no volvio a verla hasta que al pasar por la piscina más tarde la halló flotando en el agua...
La chica se sentia culpable por haberla dejado sola... según nos contó y se justificaba diciendo -...quizás al salir por la parte que daba a la piscina resbaló y .... -

Yo ya sabia que no habia sido así, pero no ténia ninguna prueba. Por suerte Laura habia localizado a una testigo. Una huesped de la pension que se hallaba en la terraza del último piso y vio como el novio llevaba en brazos a la novia. Pero desde la terraza no se veía más que un trocito de la piscina por lo que no pudo ver como elnovio metía el cuerpo de la chica en el agua para que se ahogara. En los 20 minutos en los que el novio estuvo en el lavabo tuvo tiempo de salir por el patinejo llegar a la habitación, esperar que saliese la dama de honor de la novia y darle a beber a la víctima la copa de cava en la que había vertido el potente barbitúrico. Luego la Tomo en brazos y bajo por la escalera del lado este, cruzo el solarium y la metio en la piscina dejándola alli. Después entró en la pensión por la escalera de la piscina y se coló por el patinejo hasta el wc, justo en el momento en que su amigo Toni, preocupado, aporreaba la puerta del wc llamándole.
Pero ¿porqué la mató? Justo el día de la boda...me preguntó Artal mientras tomábamos unas cervezas con Laura en la terraza del Mauri. Obvio mi querido Artal, por dinero. La ahijada de mi colega se quedó huérfana hace unos años por un trágico accidente de avión donde viajaban sus padres. Hija única y heredera de más de ochocientos millones de euros....

Son muchos millones para matar...


Lola Ruiz




PEQUEÑOS JABATOS
“Pere, despierta, que ya canta el gallo “ le había dicho su hermana, Rita, sacudiéndole el hombro. “Tenemos que ir al monte, antes de que se despierten papá y mamá. Es nuestra oportunidad, ya que anoche se quedaron hasta muy tarde viendo una película. Así que hoy tardarán en levantarse.”

Pere se hizo un poco el remolón pero pronto se vistió y salieron los dos. Estaban de vacaciones en la granja del abuelo, que sí solía madrugar, pero nadie esperaba que los niños se levantaran antes de las nueve de la mañana. Para entonces ya se habrían adentrado por campos y cerros donde no se les permitía ir solos.

No era la primera vez que efectuaban una expedición secreta, siempre vigilando la hora –estarían de vuelta antes de que sus padres se despertaran, darían un rodeo y entrarían por la ventana de detrás para no ser vistos por el abuelo, que estaría ordeñando a las vacas. Pere, que era el mayor y ya sabía escribir, llevaba una libreta y lápiz para anotar puntos de referencia de la ruta que realizaban y así poder regresar sin problemas.


No era la primera vez, pero ésta iba a ser memorable. Tras caminar unos cincuenta minutos llegaron a un tupido matorral de donde salían unos mujidos extraños. Se acercaron sigilosamente para no ser vistos ni asustar a nadie,… y allí estaban: una jabalina que acababa de parir cuatro crías rayaditas. Dos de ellas mamaban sin problemas. Pero las otras dos cabeceaban pero eran demasiado pequeñas y no alcanzaban las tetitas de la madre. Pasaron así un buen rato, y nada, que no podían mamar. “Pero… ¿por qué no se agacha la mamá?” preguntaba Rita. A lo que el Pere respondió “No puede, no puede doblar las patas. la Naturaleza es injusta. Esos pequeños jabatos morirán porque no pueden mamar y no podrán seguir a sus padres y hermanos.”

Estuvieron observándolos un buen rato y, efectivamente, la madre marchó seguida por los bebés. Pero los dos pequeños se quedaron por el camino, ya que al no poder mamar no tenían fuerzas. Entonces Rita dijo, con lágrimas en los ojos: “No puede ser, debemos hacer algo”. “Tienes razón” –dijo Pere, “Pero… ¿qué podemos hacer?”

Rita sugirió que volvieran rápidamente a la granja del abuelo y explicaran todo a sus padres. A Pere no le hacía gracia descubrir su expedición secreta. Pero Rita lo convenció de que era más importante ayudar a esos pobres jabatos que mantener su secreto. Ya pensarían en otro secreto diferente más adelante.

Y así lo hicieron. Emprendieron el camino de vuelta. Pero al llegar a casa no encontraron a sus padres. “Han salido a buscaros, estaban muy preocupados por vuestra desaparición” dijo el abuelo. “Yo sabía que regresaríais sin problemas, pues sé que sois unos niños precavidos, que miráis bien por dónde andáis… Pero ellos no se quedaban tranquilos y salieron en vuestra búsqueda. “.

Regresaron los padres desesperados , dispuestos a llamar a las autoridades para que les ayudaran a buscarlos, y allí estaban Pere y Rita, temerosos de la reprimenda que iban a recibir. Pero fue tal la alegría de verlos sanos y salvos almorzando con el abuelo, que los llenaron de abrazos y besos antes de escuchar las peripecias que los niños explicaron ansiosamente.

Entre todos decidieron que lo mejor que podían hacer era traerlos con la furgoneta hasta la granja donde los alimentarían con biberones hasta que crecieran lo suficiente como para ser capaces de alimentarse de alimentarse de trufas, bellotas, setas y demás alimentos que pudieran encontrar en el bosque. Y así lo hicieron. Cada día Pere y Rita preparaban biberones y los alimentaban. Y así un día y otro día . Hasta que un día, cuando las vacaciones estaban terminando la Rita los descubrió olfateando la tierra y comiéndose unas lombrices, y luego unas setas.

Al cabo de unos días decidieron que ya era hora de que vivieran en libertad, pues ya podían alimentarse por sí mismos. Los llevaron con la furgoneta grande al lugar de donde los trajeron, gracias al plano que el Pere había hecho y que seguía guardando en la caja de papeles importantes.


Y allí los dejaron, detrás de los matorrales. Estuvieron observándoles hasta ver que efectivamente se encontraban cómodos y que encontraban y comían bellotas, trufas, … y otras cosas que no alcanzaron a ver qué eran.


“Hora de regresar” –dijo papá.


“¿Me dejas conducir un ratito la furgoneta, papá?” –preguntó el Pere.


“ Vale. Pero sentado encima de mí . Tú manejarás el volante y yo el acelerador y el freno, pues todavía no te llegan los pies , mi pequeño jabato”


Mariajes




PORC SENGLAR

Correu, correu! No us pareu i no us separeu ni un centímetre de mi !

Els petits fan el que els diu la seva mare. Es una famella molt experimentada, que sap com evitar els depredadors. Els tres s’endinsen a la zona més inexpugnable del bosc, on saben que a l’home li costa arribar. Una vegada ben camuflats entre les branques dels arbres i els matolls , ella els diu que si están ben quiets, poden passar desapercebuts fàcilment. Al cap d’una estona ja no senten les veus humanes i el bosc ha quedat en silenci. Només alguns ocells canten sense cap preocupació aparent. El sol es va amagant darrere l’horitzó i les ombres es fan més llargues i misterioses. A l’altre costat del cel, roman la lluna, pàlida i misteriosa com sempre.

La mare i els dos cadells estàn actius per la nit. Mengen glans i acostumen a desplaçar-se lluny quan es fosc.

_ Oh petits, deixeu-me dormir una mica més! - diu ella -

-Ja és de dia i comença a ploure, volem anar a revolcar-nos pel fang! Segur que avui ens ho passarem be i també hi deixarem la nostra olor – diuen els seus fills a cor-


Feliços i contents disfruten com a bojos amb el llot i els seus cosos ratllats queden coberts com si fossin escultures de xocolata. De sobte se sent la veu de la mare:


- Quedeu-vos quiets. Ens segueix un mascle. Jo ja el conec de l'any passat, peró no sou fills seus. Quan arribi l'època de zel ho tornarà a intentar, peró ja ho veurem. Ara encara sou petits, no ens farà res.

La família va passar una primavera amb menjar abundant, però a l'acabar l'estiu, l'aliment va començar a minvar. Un dia com qualsevol altre, la famella va sentir veus de persones. Després d'observar-les amb deteniment, va arribar a la conclusió que no eren perilloses. Estaven assegudes a les taules de fusta de l'àrea de pícnic i reien i menjaven coses amb una olor exquisida. Ella es va anar acostant amb precaució i algunes persones la van veure:


- Oh, un porc senglar!

- Que gran, peró deu ser una famella, te una cara preciosa amb aquests ulls petits i foscos!

- Dóna-li una mica de pa!

- Sembla que no te por, ara m'hi apropo.


Seguidament van sortir les cries i es situaren darrera la mare. Els crits d'espectació dels començals gairebé espantaven els petits.


Quan més eufórics estaven tots ells, va acostar-se un home amb un pal i va començar a perseguir els animals. Els senglars, van corre cap al bosc i una noia es va aixecar de les taules de fusta i va increpar al nou vingut:

-No els facis mal, sents? No els facis res!

-I tu qui ets? Jo faig el que vull!

Algunes persones també es van aixecar i van agafar l'home que es retorçava i els insultava ferotjament.

Els senglars van desaparèixer ràpidament i l'home molt contrariat va marxar.

Un cop en lloc segur la mare va dir als seus cadells:


- No us heu de refiar mai dels humans. Es veritat que tenen menjar fàcil d'aconsseguir i alguns d'ells van amb bones intencions, peró mai us acosteu massa confiats i així podreu viure més anys. Les persones no respecten la natura i encara han d'aprendre bastantes coses sobre el mon on vivim. Nosaltres som animals salvatges i cada cop més, el nostre habitat es barreja amb el seu mon, per aixó hi ha problemes. Potser un dia podrem conviure junts, però de moment haureu de seguir amagats.


Laia
















viernes, 1 de julio de 2016

CHATEAR


CHATEAR
Doctora mi marido esta enganchado al chateo.
osea que quiere usted decir que chatea con otras mujeres? no no es eso no ,chatea con los amigos pero es que está enganchado todo el día . Y digame señora cuántas horas chatea al día?  por la mañana desde las 11 hasta las 2, la hora de la comida y por la tarde después de comer ya está otra vez de chateo hasta la noche. Vamos es que no para de chatear con los amigos. Claro ya entiendo y a vd. Eso le molesta porque no la hace caso en todo el día no?  A mí qué me va a molestar?? Noooo para nada, lo que pasa es que llega cada noche borracho y se tira en la cama sin quitarse ni los zapatos, y eso si que no, porque una esmuy limpia y ya me he cansado de tenerlo que desvestir cada noche. Por eso dra. Vengo a ver si le puede vd desenganchar del chateo.
La psicóloga se llevó las manos a la cabeza!!!!

Lola Ruiz





 CHATEANDO VOY, CHATEANDO VENGO
He conocido a una chica por internet. Se llama Mercedes y nuestro intercambio de e-mails ha seguido una progresión geométrica. Ya nos hemos contado nuestras vidas, quizá no con detalle, aunque sí en sus aspectos fundamentales. Ha llegado el momento de pedirle una cita, de pasar a la acción. Pero no acierto con el tono adecuado para pedírselo, o me sale demasiado formal, y entonces creo que haré el ridículo, o me sale tan desenfadado que temo pasarme de la raya y caer en el descaro.

En esas estaba, intentado redactar por enésima vez el condenado e-mail, cuando apareció mi colega Paco

¿Qué pasa tío? –me preguntó.

Nada, tío, que no sé cómo chatear con una churri.

Eso se arregla muy fácil. Tú vente conmigo.

Seguí a mi colega hasta la tasca de la esquina.

Ponga dos chatos, buen hombre, que mi amigo necesita chatear –dijo Paco nada más entrar.

Que no, tío, que yo me refería a …

Pssit–me cortó mi colega, y luego añadió-. Tú a callar y a beber

La verdad es que Paco tenía razón y al quinto vino que nos tomamos lo vi claro. Dejé a mi colega en la tasca, para que pagara los chatos consumidos, me fui a mi casa, me senté ante el ordenador y escribí:

“Mercedes, guapi, tengo muchas ganas de conocerte.
¿Qué te parece si nos vemos mañana a las doce delante del Zurich? Si no te va bien, dime tú el día, la hora y el sitio.”


Felipe Deucalion

viernes, 17 de junio de 2016

PAN




ENTREVISTA FALLIDA
La Loli no se puso sujetador, se encasquetó una camiseta ajustada que le marcaba los pezones. Lástima que no sea de tirantes, pensó. Se maquilló, se echó unas gotas de un perfume de nombre sugerente, Mystère et Passion, que había encontrado de oferta en el Carrefour, bajó a la calle y se encaminó con paso firme a la oficina de la Caixa.

Entró en la oficina y preguntó por el director, pero su Oriol, como ella le llamaba, estaba ocupado y tuvo que esperar. Se sentó enfrente de la cristalera que delimitaba el despacho del director y, como las persianas no estaban cerradas, a través del cristal observó claramente que su Oriol atendía a una lagartona que tenía una parada de casquería en el mercado del barrio. Seguramente la casquera se valía de los mugrientos billetes que ganaba a base de higadillos, tripas y otros desperdicios para intentar encandilarle. Pero aunque no llevaba su pringoso delantal no había peligro, ella le daba cien vueltas a aquella vendedora de criadillas que tenía la cara como un pan de kilo y nunca sabías con qué ojo te miraba.

La casquera se había desabotonado convenientemente la blusa y enseñaba canalillo. No en vano decía la gente que su marido llevaba más cuernos que el padre de Bambi. Además, la muy lagartona se hacía la tonta y el pobre director tenía que explicarle detalladamente las diferentes modalidades de inversión que su entidad podía ofrecerle. A la Loli se le estaba haciendo tardísimo, tenía que irse al curro. Miró a través de la cristalera y contempló el acentuado estrabismo de la casquera estampado en aquella cara de pan de kilo. Eso la tranquilizó, y se dispuso a marcharse.

Felipe Deucalion





PAN
Mi marido siempre me engañaba con otras mujeres Sr. Laertes...-le decía la pobre Sra. Ripert, mientras sollozaba y se sonaba la nariz con un pañuelo.- Yo lo intuía porque siempre estaba mirando el móvil y respondiendo mensajes... No me creía que le enviasen cosas del trabajo ni que estuviese hablando con amigos... Además Sr. Laertes, él siempre tenía bloqueado el móvil con una contraseña, y eso me hacía sospechar... Sr. Laertes tenemos 3 hijos y el más pequeño de cinco años y aunque le parezca extraño, yo le quería, y todos en casa sabíamos que era alergico al jengibre...le juro Sr. Laertes que yo no le maté.
-Artal, creo que ella no fué- me dijo Laertes saliendo de la comisaría de policía. Porqué razón iba a cargarselo si dependía económicamente de él para mantener a sus 3 hijos...

Pero Laertes, -le dije- ella sabía que era alérgico al jengibre, le habría resultado fácil envenenarlo.... Laertes me respondió...

Y para què Artal, después de tantos años?...
No, Artal estoy seguro de que no fue ella... Aquí hay algo que se nos escapa...investiga todo lo que puedas sobre la vida del Sr. Ripert.
Metí en Google Ronaldo Ripert Santafé y !!madre de Dios!!, el Sr. Ripert no perdía el tiempo, cuentas en  Badoo, Meetic, Más de 40, Follamigo.com. wikicitas....

Desde luego ella no lo mataría pero de haberlo hecho nadrie podría reprocharselo...lo extraordinario es que no se hubiese muerto de un ataque al corazón con tanto trajín, porque después de acceder a sus mensajes el Sr. Ripert lo que es trajinar, trajinaba a base de bien con todas las que podía...Ah pero había encontrado una asidua...
Sus mensajes eran apabullantes. 50 mensajes en un mismo día... quizás el Sr Ripert había hallado la horma de su zapato.

Conseguí que mi amigo de la policía Enric, especialista en hackear páginas web y lo que se propusiera en Internet, me consiguiera recopilar todos los mensajes y todo tipo de correspondencia informática entre la srta. Negro satén y nuestro finado Sr. Ripert.  Una vez estuvo recopilada, clasificada y analizada tanta información, descubrimos que el Sr. Ripert después de haber disfrutado de los encantos de la Sta. Norma Pina, apodada Negro satén, pretendía dejarla como hacía con las otras, dándole mil excusas. Pero por lo visto la Srta. No estaba dispuesta a dejarlo ir sin más...Al fin en uno de sus tantos mensajes le decía, "querido tenemos que hablar, por favor ven a tomar el té conmigo está tarde y lo aclararemos todo. Si tu crees que debemos dejar nuestra relación, yo lo acepto, pero somos adultos  y me gustaría que por lo menos me explicases qué ha pasado y si es que tus sentimientos por mi han cambiado, podemos hablarlo y seguir siendo amigos.
Tras hacer una visita al forense, éste nos confirmó que en el estómago de la víctima se había encontrado té y restos de pan de jengibre junto con otra sustancia química que debió utilizar la Sra. Norma para neutralizar el sabor del jengibre. También se halló mantequilla y mermelada.

Vamos que el Sr. Ripert había merendando en toda regla.
Con las pruebas halladas se detuvo a la Srta. Pina, la cual no tardó en confesar que tenía una relación amorosa con el Sr. Ripert, el cual al saber que su amante había descubierto que era un hombre casado, había intentado romper la relación. la Srta. Norma nos dijo que se  sentía utilizada, ultrajada y engañada, y por eso preparó su venganza. Ella sabia que era alérgico al jengibre, pero el jengibre tenía un gusto característico y debía poner gran cantidad para que surtiera efecto du plan. El pan dulce de jengibre era perfecto. El azucar disimularia el sabor picante  del jengibre. Además con la mantequilla y  la mermelada el sabor del pan cambiaría si era servido con un buen te negro y  fuerte... y así lo hizo. Envío el mensaje a su amante, el cual fue a tornar el té sin saber que sería lo último que tomaría en su vida...
La Sra. Ripert quedó libre de la acusación y de aquel sinvergüenza...
Bueno Artal, - me dijo Laertes- otro caso cerrado, aunque si te digo la verdad ojalá el jurado sea un poco indulgente con la Srta.  Norma...ya sabemos que no debemos tomarnos la justícia por nuestra mano pero yo me pongo en su piel y la verdad, Artal no tengo muy claro  qué se debería hacer ante ejemplares como el Sr. Ripert...Tal vez encerrarlos en un museu para exponerlos junto a otras especies, raras....-le contesté -

Lola Ruiz



BUSCANDO EL PAN
Lina había ido a comprar el pan, pero en lugar de ir por el camino habitual, había tomado otro, para satisfacer sus ansias de aventura. Un camino que nunca antes había tomado, siguiendo los consejos de su abuela, con la que vivía desde niña.

Al cabo de una hora se vió perdida por las calles del antiguo barrio judío, de viejas casas semiderrumbadas, deshabitadas muchas de ellas.  Las pocas personas que vislumbró pasaban con la cabeza baja en actitud de meditación o quizás de hostilidad y desconfianza. “Qué buscas, niña” le preguntaban.  “Busco el pan” contestaba, y con un gesto la iban encauzando por las callejuelas, hasta llegar a un edificio de sólidas paredes de piedra. Empujó una enorme y pesada puerta de hierro,  entró, y la puerta quedó cerrada tras ella, como traccionada por fuerzas sobrehumanas, con lo que Lina de pronto se vio sumida en una inmensa oscuridad, y se desmayó.

Al cabo de un tiempo indefinido abrió los ojos.  Una luz tenue le permitía ver que se hallaba en una gran sala sin mueble alguno, de cuyas paredes colgaban cuadros con figuras meditativas, religiosas, serenas,  hieráticas, con perspectiva inversa. Contemplándolas, pudo ver sus colores  azules, verdes, rojos, y dorados. Sus ojos se extasiaron mirándolos, en sus formas, sus tonos, el brillo que el dorado proporcionaba. Comprendió que eran iconos bizantinos que habían sobrevivido las destrucciones de las guerras. Lo divino estaba allí.  Había sido conducida por callejuelas desconocidas hasta un lugar donde se hallaba la belleza y vitalidad de su brillo, la alegría y la serenidad de lo trascendente, de lo que permanece. El pan de oro de los iconos era pan que alimentaba el alma.  Aunque quién sabe de qué extrañas si no turbias maneras habrían llegado hasta allí esas imágenes.

Mariajes



viernes, 27 de mayo de 2016

HUEVOS FRITOS



HUEVOS FRITOS
!Nos tenéis fritos!, les gritaron los huevos, rojos, irritados, escocidos,casi desollados... y ?porque? direis vosotros y què huevos? pues los huevos del Manu !manda huevos! de quién sino! El Manu ese adolescente de 17 años que ha conocido a la Vito, algo mayor que él y que ya esta de vuelta y media de todo, la cual le esta poniendo al día sobre las verdades y milagros del sexo  humano, por todo ello y como bien os podéis imaginar aquellos pobres huevos escocidos, rojos, irritados, no dejaban de chillar...! nos tenéis fritos!


Lola Ruiz 






UN PAR DE HUEVOS FRITOS


Friendo huevos al alba estaba, en aquella oscura cocina , su cocina, de un pueblo apartado de Galicia, su pueblo. El ruido del aceite saltando sobre las claras y transformándolas en encaje comestible, el aroma del frito, el calorcito que salía de la sartén y templaba la frialdad de esa mañana de otoño. Todo ello la hizo recordar aquellas mañanas de su adolescencia cuando la familia despertaba con el canto del gallo y se disponían a alimentarse para tomar fuerzas, pues el trabajo del campo iba a ser duro.

¡Cuánto había llovido desde entonces! Juana, al igual que su hermana, habían emigrado a la ciudad, ¡menos mal!, diría muchas veces. De haberse quedado en el pueblo, su vida no habría podido ser tan interesante, no habría podido desarrollar una profesión, ni conocer personas y actividades con las que se había enriquecido, que la habían transformado.

Ahora, el único hermano que le quedaba, que nunca quiso abandonar el pueblo ni la casa de la familia, se debatía entre la vida y la muerte en el hospital más cercano. Había venido a verlo en cuanto tuvo noticia. Llevaba una semana yendo al hospital para acompañarlo. Su aspecto empeoraba de un día a otro. No había ninguna esperanza de posible mejoría. Aunque no tenía que salir a trabajar al campo, Juana necesitaba comerse ahora un buen par de huevos fritos.


Mariajes





MALDITOS HUEVOS
Su mujer se lo advirtió, estos huevos fritos para cenar no te van a sentar bien. Gerardo, precavido, se tomó una manzanilla antes de salir de casa. Debía vigilar a la amante de un importante empresario. Aparcó enfrente de la ventana de la querida del empresario, sacó la cámara de fotos, le colocó un potente teleobjetivo y se revolvió inquieto en el asiento. El ardor de estómago le estaba dando los primeros avisos, a pesar de la manzanilla ingerida.

Gerardo dejó la cámara en el asiento del copiloto y observó que unos metros más adelante había un bar abierto. Pensó en tomarse otra infusión, pero lo desechó por inútil. Una arcada le subió con fuerza y un rictus de amargura se plasmó en su cara. Las consiguientes náuseas le confirmaron que no tardaría mucho en vomitar ¡Qué mierda! Pensó, esto de joven no me pasaba,

En aquel instante, se iluminó la ventana de la amiguita del empresario. Se podía observar su espléndido busto que estaba siendo acariciado por un musculoso joven. Gerardo cogió la cámara y enfocó a la ventana, tarea complicada por las arcadas que le subían. Tuvo que desistir y, ante el riesgo de manchar la tapicería, salió del coche. Corrió hasta el bar que estaba unos metros más adelante y, sin pedir nada, entró en el lavabo. Un poco después, las convulsiones de sus vómitos coincidieron con las de la pareja al alcanzar el paroxismo del amor.

Felipe Deucalion